El documento cuestiona si la educación en Colombia está enfocada en la formación integral del individuo o en crear profesionales para el mercado laboral. Se critica el énfasis en conocimientos técnicos y la pérdida de habilidades críticas y humanísticas, mientras se argumenta que la educación debería formar ciudadanos responsables con valores éticos y morales. Además, se mencionan deficiencias en el sistema educativo que afectan tanto a áreas urbanas como rurales y la responsabilidad del Estado en mejorar estas condiciones.