La teoría del entorno de Florence Nightingale se centra en cómo el entorno físico, social y emocional influye en la salud de las personas. Nightingale creía que las enfermeras debían manipular elementos del entorno como la ventilación, iluminación, temperatura, dieta, higiene y ruido para promover la salud de los pacientes. Esta teoría sigue siendo relevante hoy en día y sentó las bases para el énfasis moderno en la salud pública y la prevención de enfermedades.