La hiperplasia benigna de próstata (HBP) es un problema común que afecta la calidad de vida, especialmente con síntomas como la nocturia, y su prevalencia aumenta con la edad. El diagnóstico se basa en la evaluación clínica y el uso de cuestionarios para medir la gravedad de los síntomas, y se recomienda un tratamiento que varía desde cambios en el estilo de vida hasta tratamientos farmacológicos y quirúrgicos, dependiendo de la progresión y gravedad de la condición. Las opciones de tratamiento incluyen alfabloqueadores y inhibidores de 5-alfa reductasa, con seguimiento regular para evaluar la respuesta y ajustar el tratamiento según sea necesario.