La insuficiencia cardiaca es la incapacidad del corazón para bombear sangre suficiente para satisfacer las necesidades metabólicas del cuerpo, con diversas etiologías incluyendo sobrecarga de volumen, miocardiopatías y arritmias. Los síntomas principales son disnea y fatiga, y su diagnóstico se basa en criterios de Framingham y Boston. El manejo incluye farmacoterapia con diuréticos, IECA y betabloqueantes, y requiere atención especializada dado su impacto significativo en la morbilidad y mortalidad.