La insuficiencia cardíaca congestiva ocurre cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre a los tejidos del cuerpo, lo que permite la acumulación de líquido en los pulmones y otros órganos, causando congestión. Los síntomas incluyen dificultad para respirar, fatiga, aumento de peso y edema. El tratamiento se enfoca en eliminar el exceso de líquido mediante diuréticos, y mejorar la función cardíaca a través de medicamentos como inhibidores de la ECA y betabloqueantes.