El documento describe el contexto y diagnóstico de una escuela primaria en Mazatlán, Sinaloa. La escuela está ubicada en una zona urbana de clase media-baja con problemas como drogadicción y pandillerismo. La escuela tiene 445 estudiantes y sus instalaciones son antiguas pero en buen estado. El diagnóstico del grupo de primer grado muestra que los 22 estudiantes disfrutan de actividades como dibujar y cantar, y que su estilo de aprendizaje es principalmente auditivo y visual.