Los modelos de valor de clientes transforman a las empresas de simples vendedores de productos a creadores de bienestar para el mercado, enfocándose en comprender y maximizar el valor que los clientes realmente buscan. Estos modelos permiten que los proveedores de bienes y servicios identifiquen lo que sus clientes valoran, generando así una ventaja competitiva al adaptarse a sus necesidades cambiantes. La implementación de un modelo centrado en el cliente implica un proceso sistemático de acumulación de conocimiento y el uso de herramientas específicas para mejorar la propuesta de valor ofrecida.