La osteogénesis imperfecta (OI) es un trastorno hereditario del tejido conectivo que causa fragilidad ósea y diversas manifestaciones clínicas, clasificadas en nueve subtipos. La incidencia es de aproximadamente 1 por cada 20,000 nacimientos, siendo la forma perinatal letal (tipo II) la más grave, a menudo resultando en muerte en la infancia. El tratamiento incluye el uso de bifosfonatos para reducir fracturas y mejorar la calidad de vida, siendo crucial un enfoque multidisciplinario para su manejo.