El documento aborda la prevención de caídas en personas ancianas, destacando su frecuencia y consecuencias graves como lesiones y aislamiento social. Se identifican factores de riesgo tanto intrínsecos como extrínsecos, y se sugieren recomendaciones sobre el uso de ayudas técnicas, medicamentos y adecuaciones del hogar. Asimismo, se promueve la actividad física regular, incluidos ejercicios como el tai-chi, para reducir el riesgo de caídas y mejorar la movilidad.