El dolor crónico osteoarticular es la principal causa de consulta médica, afectando a más del 25% de la población y se clasifica en nociceptivo, neuropático y psicógeno. La medición de la intensidad del dolor es subjetiva y se utiliza la escala EVA, mientras que los tratamientos incluyen analgésicos y coanalgésicos con diversos efectos secundarios. Es fundamental el abordaje multidisciplinario, considerando las intervenciones farmacológicas y no farmacológicas para un manejo efectivo del dolor.