El documento describe los diferentes tipos de shock: hipovolémico, cardiogénico, obstructivo, neurogénico, anafiláctico y séptico. Cada uno se caracteriza por alteraciones en la perfusión tisular debido a factores como pérdida de volumen, disfunción cardíaca, obstrucción vascular u otros procesos que afectan la circulación. El diagnóstico requiere examen físico y pruebas para identificar la causa subyacente y brindar el tratamiento adecuado.