El documento describe el shock, definido como un trastorno del flujo sanguíneo que reduce la perfusión tisular y el aporte de oxígeno. Existen varios tipos de shock, incluyendo el hipovolémico causado por pérdida de sangre, plasma u otros líquidos. El shock hipovolémico se clasifica en grados dependiendo del porcentaje de volumen sanguíneo perdido, y su tratamiento inicial involucra detener la hemorragia y reemplazar los líquidos perdidos.