La Ley de Frank-Starling establece que cuanto mayor es el estiramiento del ventrículo durante la diástole, mayor será la fuerza y el volumen de eyección durante la sístole. Cuando aumenta el flujo sanguíneo hacia el corazón, se produce un estiramiento de las paredes cardíacas que hace que el músculo cardiaco bombee con más fuerza, vaciando la sangre excedente.