La teoría clásica de la administración surgió en Francia y se caracterizó por el énfasis en la estructura organizacional para lograr eficiencia. Henri Fayol fue el fundador de esta teoría y propuso seis funciones básicas y catorce principios generales, incluyendo la división del trabajo, autoridad y responsabilidad, y unidad de mando. Aunque la teoría clásica buscaba la eficiencia, también recibió críticas como su enfoque mecanicista y por no considerar plenamente el comportamiento humano