Las fracturas de pelvis son una lesión grave que puede causar hemorragia masiva. La prioridad en el manejo de urgencias es estabilizar al paciente y controlar cualquier hemorragia a través de técnicas como fijación externa del anillo pélvico o embolización arterial. Luego, el tipo de fractura determinará si se requiere una estabilización quirúrgica definitiva o no. Las fracturas tipo A generalmente no necesitan intervención quirúrgica si el paciente se encuentra hemodinámicamente estable.