Los AINES son fármacos ampliamente consumidos para el dolor, pero su uso conlleva riesgos gastrointestinales, cardiovasculares y renales que deben ser evaluados individualmente. Es importante realizar una prescripción segura mediante la elección adecuada del fármaco, la dosis mínima efectiva y el tiempo de tratamiento más corto posible, así como la prevención gastrointestinal cuando sea necesario. El objetivo es disminuir las complicaciones y mejorar la adherencia terapéutica.