Un absceso pulmonar es una acumulación de pus localizada en el pulmón que se comunica con un bronquio. Puede ser primario, causado por bacterias anaerobias que ocasionan necrosis tisular, o secundario a neumonía. Los síntomas incluyen fiebre, tos con esputo fétido, y dolor pleural. El diagnóstico se realiza con radiografía de tórax y tomografía computarizada. El tratamiento consiste en antibióticos como penicilina por varios meses para evitar recidivas.