La ascitis puede ser causada por cirrosis hepática, cáncer, insuficiencia cardíaca u otras enfermedades. La acumulación de líquido en la cavidad abdominal puede deberse a aumento de la presión portal, alteraciones circulatorias o cambios renales. El diagnóstico incluye examen físico, análisis de laboratorio del líquido extraído mediante paracentesis y pruebas de imagen como ecografía y tomografía computarizada.