La hemorragia posparto es la principal causa de muerte materna. Se presenta en alrededor del 1.86% de los partos y su incidencia es mayor en países en desarrollo. Las causas más comunes son la falta de tono uterino, desgarros o tejidos retenidos. Ante una hemorragia severa, es importante reconocer rápidamente la hipovolemia y tratarla con reposición de volumen y transfusión de sangre si es necesario para evitar el choque y sus complicaciones.