La hemorragia subaracnoidea representa un 20% de las enfermedades cerebrovasculares, con aproximadamente el 50% de los casos siendo aneurismáticos; la mortalidad es alta en los primeros 30 días, y los sobrevivientes suelen tener secuelas neurológicas. Factores de riesgo incluyen tabaquismo, hipertensión, alcoholismo y antecedentes familiares. El diagnóstico se realiza principalmente a través de tomografías y, si es necesario, angiografías para determinar la causa y evaluar complicaciones como el vasoespasmo y la hidrocefalia.