La ira es una emoción básica que se presenta cuando un organismo se ve bloqueado en la consecución de una meta o necesidad. La ira implica aumento del ritmo cardíaco, presión sanguínea y niveles de adrenalina. Existen tres tipos de ira: repentina, estable e intencionada, y recurrente relacionada con rasgos de carácter. El objetivo del manejo de la ira es reducir sus sentimientos emocionales y respuestas fisiológicas de enojo.