Este documento describe el modelo de la escuela tradicional, basado en el conductismo. Se centra en transmitir contenidos y valores a través de la repetición. El maestro controla el proceso de enseñanza-aprendizaje mediante estímulos y refuerzos, mientras que los estudiantes son pasivos. La disciplina y la memorización son fundamentales. Aunque criticado, este modelo sentó las bases de la práctica pedagógica moderna.