UNIVERSIDAD TECNICA DE AMBATO




ALUMNA:Cristina Aucapiña




SEMESTRE:Segundo ´´B´´




MODULO: Psicologia General
PSICOLOGÍA.
PRINCIPIOS BÁSICOS DEL APRENDIZAJE

¿QuÉ ES EL APRENDIZAJE?

Es un mecanismo poderoso de supervivencia de los organismos(adaptabilidad al medio)

Conductistas: El aprendizaje es un cambio de conducta obsevable causado por eventos del ambiente.

El aprendizaje debe ser analizado en términos de eventos externos y de respuestas a esos eventos.

La conducta futura de un organismo se puede controlar, siempre que los eventos externos que la causen sean
controlables

Cognitivos: El aprendizaje es el resultado de procesos que incluyen la percepción de los estímulos, la
recuperación del conocimiento apropiado,la anticipación de eventos y la conducta.

La actuación es considerada uno de los indicadores del aprendizaje, pero no el único ,ni el más importante.

El aprendizaje constituye un proceso por el cual cambia la conducta de un organismo, pero no todo cambio es
resultado del aprendizaje. Es preciso distinguir muy cuidadosamente entre los cambios que son consecuencia
del aprendizaje y aquellos que no guardan relación con el mismo.

PATRONES INNATOS

Existen conductas que ocurren de manera natural y sin experiencia, que se consideran innatas.

Las conductas innatas son aquellas que aparecen al nacer o poco después. También se llaman conductas
heredadas.

Las conductas aprendidas son aquellas que se adquieren a lo largo de la vida. Fruto de la experiencia con el
medio.

Tipos de conductas innatas: Reflejos, Tropismos, Taxias, Impronta, Instintos.

REFLEJOS

Los reflejos son un proceso asociativo porque están sujetos a leyes básicas.

Para los que consideraron que la conducta animal se produce de forma automática, el elemento básico de
esta conducta es el arco reflejo,(camino que conduce desde los órganos sensoriales a los músculos a través
de los nervios).

La unidad de asociación de estimulo-respuesta es el arco reflejo, base estructural y funcional del
comportamiento.

El reflejo es el fenómeno nervioso más simple, preexistente a todo aprendizaje e independiente de toda
voluntad.

Se compone de una excitación sensorial y de una respuesta motora. Dios neuronas son suficientes para crear
el arco reflejo, efectuándose una unión entre la neurona sensitiva y la neurona motora en la médula espinal.
El reflejo se considera una respuesta innata, involuntaria, automática, altamente predecible, universal y
determinada por agentes estímulos fijos que producen reacciones delimitadas.

2 Tipos Básicos de Reflejos:

Los monosinápticos, y los polisinápticos

         Monosinápticos: Es el resultado de una conexión directa entre una neurona sensorial y otra motora,
         sin interneuronas interpuestas.

Sólo tiene una sinopsis entre la aferencia sensorial(lo que siente) y la eferencia motora(lo que hace).

El reflejo patelar(ejem: sacudida de la rodilla)pertenece a esa categoría.

Ambas clases de neuronas implicadas en este reflejo están situadas, en la médula espinal , de forma que el
cerebro, no participa directamente.

El organismo puede reaccionar a un estímulo sensorial sin ser consciente de dicho estímulo.

         Polisinápticos: Son reflejos de muchas sinopsis y un desconocido nº de neuronas (parpadeo ante un
         ruido fuerte….)

Algunos autores distinguen entre arco-reflejo y reflejo.

Arco-Reflejo: Conexión neutral más simple y la categoría de reflejo para las asociaciones más complejas que
determinan respuestas globales.

Algunos se manifiestan desde el mismo nacimiento y otros necesitan cierto grado de maduración.

El reflejo como mecanismo asociativo está sujeto a un conjunto de leyes básicas:

-Estáticas

-Dinámicas

         L. ESTÁTICAS:


   LEY DEL UMBRAL: Intensidad minima que debe tener un estímulo para desencadenar
la respuesta

   LEY DE LA LATENCIA: Relación entre la intensidad del estímulo y el tiempo que
tarda en producir la respuesta.

a + intensidad - tiempo para que ocurra la respuesta


  LEY DE MAGNITUD DE LA RESPUESTA: Relaciona la intensidad de la respuesta
con la intensidad del estímulo.

La respuesta + -> + el estímulo
LEY DE POSTDESCARGA: La persistencia de la respuesta después de culminada la
acción del estímulo

   LEY DE LA SUMACIÓN: Cuando se repiten dos estímulos que no tioene suficiente
intensidad para desencadenar una respuesta, pueden llegar a desencadenarla por haber
acumulado sus efectos.

         L. DINÁMICAS:


  LEY DEL PERIODO REFLACTARIO: Una vez emitida la respuesta, el sistema
requiere un periodo definido para emitir una nueva respuesta

   LEY DE LA FATIGA: Descenso de la respuesta cuando el estimulo se repite con mucha
frecuencia.

  LEY DE LA FACILITACIÓN: Incorporación de un estímulo ajeno al reflejo puede
incrementar la fuerza del reflejo.

   LEY DE LA INHIBICIÓN: La fuerza del reflejo se reduce por la acción de un estímulo
ajeno al reflejo

   LEY DEL CONDICIONAMIENTO TIPO S: La aplicación simultánea, 2 estímulos, uno
reforzante asociado a un reflejo existente y otro neutral, producirá un incremento en la
fuerza de la relación de un nuevo reflejo.

  LEY DEL CONDICIONAMIENTO TIPO R: Si se aplica un estímulo reforzante después
de la aparición de una respuesta, ésta se incrementa.

   LEY DE LA EXTINCIÓN: Un reflejo se reduce o desaparece si se deja de aplicar el
estímulo reforzante.

LEYES DE REFLEJOS


ESTÁTICAS                                               DINÁMICAS
L. Del umbral                                           L. Del periodo reflactario
L. De la latencia                                       L. De la fatiga
L. De la magnitud de la respuesta                       L. De la facilitación
l. De la postdescarga                                   l. De la inhibición
L. De la sumación                                       L. Del condicionamiento tipo S
                                                        L. Del condicionamiento tipo R
                                                        L. De la extinción


Los mecanismos del reflejo innato, no resultan suficientes para explicar las diferentes adaptaciones que
realizan los organismos en su medio.

Pavlov llegó a la conclusión de que todos los organismos poseen 2 Tipos de Reflejos:
INNATOS: Desde los nervios sonsoriales, a los nervios motores pasando por la médula
espinal.

  ADQUIRIDOS: Se forman por emparejamiento de un estímulo neutro con un estímulo
que desencadena un reflejo innato; El conducto de estos reflejos adquiridos pasa por las
partes superiores del cerebro.

REFLEJO DE ORIENTACIÓN

Desencadenado por nuevos estímulos.

Según pavlov, el único reflejo que existe.

Reacción del nuevo organismo ante éste reflejo:

-Cabeza, tronco y otras partes se mueven de un lado para otro, el animal se queda tieso ante una
determinada posición.

Componentes de la Reacción de Orientación:

1.- Reacciones Motoras:

Interrupción de la actividad en curso, movimiento de ojos y la cabeza hacia la fuente del estímulo.

2.- Reacciones de los organismos Sensoriales:

Dilatación de la pupila, descenso de los umbrales

3.- Reacciones del Encefalograma(EFG):

Bloqueo de las ondas alfas existentes, desaparición de las ondas de somnolencia, más lentas

4.- Reacciones Vegetativas:

Corta aceleración del ritmo cardiaco, “reacción galvánica de la piel”, contracción de los vasos periféricos y
dilatación de los vasos de la cabeza.

El reflejo de orientación es inespecífico respecto al estímulo, puede ser desencadenado por estímulos de
cualquier modalidad sensorial.

Una de las bases fisiológicas de éste fenómeno es el sistema de activación reticular.

Una característica del reflejo de Orientación consiste en que sólo es desencadenado por nuevos estímulos.

Si el mismo estímulo se repite, se vuelve cada vez más débil y finalmente desaparece.

El reflejo de Orientación hace posible que la atención se dirige hacia nuevos estímulos ambientales.


   INSTINTOS

El instinto comprende comportamientos complejos, estructural y funcionalmente propios de una especie
particular, que ocurren de una manera similar
En una determinada secuencia.

Los instintos son desencadenados por estímulos internos en el organismo y tb por estímulos externos.

Los instintos se orientan a la conservación tanto del individuo como de la especie.

Se puede deducir que es un patrón innato relativamente complejo, no atribuible al aprendizaje y a la
experiencia.

Podemos llamar instinto a las grandes fuerzas de origen biológico que son anteriores a toda educación o que
resultan de transformaciones biológicas evidentes del organismo.

Los Instintos tienen 2 fases:

-Apetitiva

-Consumatoria

Fase Apetitiva: Serie de procesos de generación y acumulación de energía específica al instinto en desarrollo,
que al alcanzar un niver determinado de intensidad y calidad, inicia o libera un proceso de activación, en el
organismo, que lleva al despliegue de un conjunto de respuestas de búsqueda,caracterizadas por su
flexibilidad, dinamismo y organización.

Es la llamada Energía Específica de Reacción.

Se considera a ésta fase, el componente motivacional del instinto.

Se incorporan elementos aprendidos,sistemas de reacción innatos,comokinesias,taxias o reflejos, que
ordenan, mantienen y orientan al organismo al logro de la meta.

Esta energía se descarga cuando existe un estímulo o configuración específica, que actúa como disparador
del sistema.

Se supone que para cada especie y para cada instinto en particular existen estímulos específicos, que de
manera innata,programada,activan ésta fase, a través de un mecanismo de hibernación innata.

Fase Consumatoria: Constituida por una serie de respuestas elementales que ocurren en un orden estricto,
con una topografía precisa y que conforman, patrones de acción fija. Las secuencias son altamente
predecibles y cuando una parte de la cadena se alcanza, sirve de inicio para la siguiente, hasta que llega a la
meta.


   IMPRONTA

Los animales jóvenes y los bebés forman fuertes vínculos con sus padres, poco después de haber nacido.

Éste vinculo, asegura que el hijo permanecerá de manera que puede ser cuidado, protegido y que se le puede
enseñar cómo comportarse de forma adaptativa.

Es una conducta de seguimiento que K.Lorenz denominó Impronta.

Una de las características es que tiene que formarse en un periodo crítico.

La impronta y la conducta de apego afectivo se forma en un periodo particular de desarrollo. Fuera de ese
periodo, aunque la experiencia sea intensa, no logrará formar un comportamiento perdurable.
Para cada proceso de impronta existe un lapso de sensibilidad o potencialidad para su formación.

La impronta se diferencia del aprendizaje:

-Para el aprendizaje, el periodo critico no importa o no existe
-La impronta a menudo tiene implicaciones futuras drásticas: puede contribuir a moldear las preferencias
posteriores.

-La conducta impronta se mantiene durante toda la vida del organismo, producto de una sola experiencia, sin
requerir fortalecimiento, como ocurre en el aprendizaje, que se caracteriza por el debilitamiento ,si no se
refuerza con regularidad. Una vez establecida la vinculación, se mantiene firme.

-La vinculación se resistente a la terapia y llega incluso a ser irreversible, por otra parte, los primeros
estímulos, son los más eficaces en la impronta, mientras que en el aprendizaje ,los eventos + eficientes son
los más recientes.

-El efecto de los estímulos nocivos, que tienden a disminuir la conducta en el aprendizaje y a incrementar el
efecto en la impronta.


   TAXIAS

Los estímulos pueden tener 2 funciones:

-Servir de orientación

-Brindar información y/o desncadenar respuestas

La taxia es la orientación de un ser vivo, bajo la influencia de un estímulo externo,que designa en su origen,
los movimientos de los vegetales a causa de la luz del sol (heliotaxia) o de la pesadez(geotaxia).

A la taxia positiva de atracción sucede con frecuencia, una taxia negativa de repulsa, que pone en juego, un
conjunto complejo de regulaciones internas.

En los organismos humanos y animales, para que una taxia se ponga en funcionamiento,tiene que activarse
unos sistemas receptores y de respuesta ,propios de cada especie.

Entre los receptores, tenemos: Visuales, Auditivos, Olfativos, Táctiles, Propioceptivos, anestésicos.

Los mecanismos de respuesta pueden ceñirse a partes del cuerpo o al cuerpo como una unidad global.

Expresan uan relación, no aprendida entre un estímulo y la conducta del organismo.

El proceso tiene fines adaptativos, determinados filogenéticamente.

Las taxias mantienen patrones innatops, algunas características comunes:

Invariabilidad, Constancia, Universalidad, Alta Predictibilidad.

Las taxias juegan un papel fundamental en procesos adaptativos, no sólo individuales, sino colectivos.
Conductismo




                 a lo largo de la historia de un individuo, el conjunto de los
                            sistemas responsables de su conducta.
       Para Giménez Vargas, la personalidad es el principio integrador específico y
           propio de cada ser humano, según el cual se estructuran las cualidades
           adquiridas y heredadas, en síntesis que establecen un modo individual
                                   derelación con el medio.
       Para Roustand la personalidad es la conciencia del Yo. Esto se entiende en el
       sentido de percepción de su propio ser, como una individualidad autónoma,
        la percepci n de las sensaciones del propio cuerpo, el recuerdo de su propia
             historia, y tambien un ideal hacia el cual se tiende como persona.

          El término personalidad puede ser empleado en diversos sentidos:

       En el sentido de su cualidad abstracta individual, definitorio de su identidad
                         y comportamiento, que acaba de exponerse.
              En el sentido de la impresión externa, que causa en otros, en su
       relacionamiento social. Pueden reconocerse inclinaciones a comportarse de
       forma introvertida o extrovertida, ser pesimista o ser optimista, ser audaz o
                    ser tímido, ser reflexivo o ser impulsivo, o similares.
       En referencia a su condición moral, por el juicio general, en referencia a su
          comportamiento correcto, incorrecto, incluso delictivo; alguien es “un
           caballero”, “una gran señora”, “un sinvergüenza”, “ un estafador”.



        La personalidad puede considerarse desde el ángulo psicológico, como la
   conciencia individual de constituir un ser en el cual ocurren las sensaciones, las
ideas, las emociones; y de ser una individualidad distinta del mundo externo y de los
                                  demás individuos.

  En este sentido, la primera manifestación de la toma de conciencia acerca de la
   propia realidad individual, la constituye la distinción de las sensaciones que
provienen del propio cuerpo, y el reconocimiento de esa existencia corporal; que se
        produce en los procesos iniciales del desarrollo intelectual del niño.

La conciencia del Yo se va integrando progresivamente, a partir del reconocimiento
de la base física del ser personal, con el conjunto de sensaciones que informan de la
  propia dinámica corporal - las llamadas sensaciones kinestésicas - mediante la
incorporación de la memoria del propio ser que nos permite reconocernos como la
    misma persona que en el pasado realizó determinadas cosas o se encontró en
 determinadas situaciones; así como percibir la propia ubicación en un ambiente
   familiar o social; y la formación de un proyecto del propio ser hacia el futuro.
También puede analizarse la personalidad en relación a la exteriorización que
   cada individuo hace de sí mismo en su vida de relación social; en cuanto asume
     determinadas formas de conducta que guardan una cierta correlación con
caracteres inherentes a su propia persona, y que la experiencia permite encasillar en
determinados tipos o categorías, que guardan alguna forma de similitud entre ellas.

De todas maneras, a pesar de que en cierto modo puede decirse que la personalidad
 propia reside en los otros, en la imagen que los demás se forman de uno mismo, ese
  concepto de la personalidad está conformado por elementos que son intrínsecos a
     cada individuo; que en último grado - en su total autenticidad o en alguna
    medidadisfrazados por lo que cada uno trate de proyectar en los demás como
imagen de su persona - son lo que determina la personalidad. Evidentemente, aún lo
     que una persona trata de proyectar, procurando disimular o modificar su
    personalidad real, forma parte de su propia internalidad y está en función de
                           concepciones que le son propias.



   Coloquialmente se habla de personalidad en referencia a la firmeza y solidez del
 carácter propio. En este aspecto, se dice que alguien “no tiene personalidad” para
 indicar que es facilmenteinfluible por opiniones y consejos de otros; que no tiene
una sólida percepción racional y propia de las condicionantes y conductas a asumir;
que es variable en sus actitudes y modos de pensar, lo que revela que en realidad no
               los tiene suficientemente asentados en su pensamiento.

 Asimismo que habla de “desarrollar la personalidad”, con el alcance de emprender
    un programa sistemático y sostenido que conduzca a un individuo a afirmar
  plenamente un conjunto de rasgos propios de su persona, en todos sus aspectos
     (gustos, modos de pensar, capacidad para elegir, etc.), perfeccionamiento,
                     modificación, educación del modo de ser.

Tambien se emplea coloquialmente en referencia a una posición social, lo cual ya no
 alude a una condición íntima del individuo sino a su reconocimiento por el núcleo
   social, generalmente por destacarse en alguna actividad, comercio, industria,
cultura, cargos de gobierno, actividad profesional o científica, periodística, etc., por
                           lo que “es una personalidad”.



    Integran la personalidad componentes físicos y componentes psicológicos. Los
primeros tienen innegable importancia, pero lo que más define la identidad de cada
          individuo son los componentes psicológicos. Entre éstos existen
 elementoshereditarios; pero también influyen las condiciones adquiridas ya sea en
     forma involuntaria como las adquiridas deliberadamente, que son elegidas
                                   libremente.
Por condiciones adquiridas involuntariamente, se entienden los caracteres
       resultantes del ambiente social y familiar, y por vía de la educación.

     Las condiciones adquiridas voluntariamente, son las que provienen de las
actividades propias de carácter cultural y de las decisiones voluntarias acerca de su
                                  propia persona.



   Son factores dinámicos, porque evolucionan a lo largo de su vida; pero al mismo
tiempo mantienen una identidad como sistemas psico-físicos propios del individuo.

  Siguiendo a Gordon Allport, puede señalarse que la personalidad es un sistema
    neuropsíquico inserto en el individuo, que se caracteriza por ser un sistema
abierto a la influencia de factores materiales y energéticos externos, que producen
en él estados duraderos por lo que, en consecuencia, incorporan permanentemente
   nuevos elementos de ordenamiento interior, cada vez con mayor complejidad.

       Los intercambios de estímulos y reacciones de respuesta entre la conciencia
       individual y el mundo externo, resultan ser un elemento indispensable para
                      comprender el funcionamiento de la personalidad.
               La llamada homeostasis, está estrechamente ligada a los procesos
          delaprendizaje y la motivación, en cuanto consiste en que el ingreso a la
         conciencia individual de estímulos externos, acumula en la personalidad
          elementos que van modificándola de alguna manera; tendiendo a que se
          conforme un nuevo estado de equilibrio a partir de la incidencia de esos
        factores que se reciben, sobre la situación preexistente de la conciencia. En
      consecuencia, en cierta medida eldevenir externo condiciona y modifica - sea
              por su aceptación como por su rechazo - el ser de la personalidad.
          La modificación del orden de la personalidad, es un efecto de más largo
              plazoque la inmediata recomposición del equilibrio producido por
             la homeostasis; en la medida en que con el transcurso del tiempo, la
           personalidad se modifica incorporando de manera permanente nuevos
       componentes, como por ejemploobjetivos de vida, que normalmente no son
              resultantes de un único impulso exterior, sino de su acumulación y
                             elaboración reflexiva o inconsciente.
          La interacción con el medio, es una resultante de todo lo anterior, en la
         medida en que aunque en gran medida la personalidad es un sistema que
      puede funcionar internamente al individuo, también produce una proyección
       de sí misma, y de sus modificaciones, sobre el ambiente exterior; sobre todo
         en el medio social en que se desenvuelve el agente. Proyección que puede
             generar influencias en los presentes en ese medio (lo cual se percibe
       claramente en el caso de los líderes y de las personas dotadas de “carisma”);
      del mismo modo que puede retroalimentar en el propio sujeto emisor, dando
               origen a respuestas que a su vez generan una nueva homeostasis.
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                      Proceso de formación de la personalidad.

      La personalidad de cada individuo humano - en cuanto él constituye un ser
   absolutamente peculiar y diferenciable de todos los restantes integrantes de su
especie - está compuesta de un conjunto de elementos altamente integrados entre sí,
     que funcionan de una manera coherente. Cumplen diversas funciones en
elcomportamiento y en la intimidad de su conciencia de sí mismo; que en definitiva
    dan por resultado una estructura que opera como una unidad específica que
                            conforma su personalidad.

No es posible saber si en el momento de su nacimiento, el individuo humano porta
 algunos elementos que puedan considerarse configurativos de un componente de
 personalidad. Cabe admitir - especialmente a medida que progresan los estudios
acerca de la genética - que es muy posible que, de la misma manera que ocurre con
muchos otros componentes de su ser (que incluyen factores tales, como por ejemplo
       la propensión a ciertas enfermedades), al menos algunos factores de su
 personalidad se encuentren contenidos en la herencia. La psiquiatría admite que
 ciertas conformaciones patológicas de la personalidad puedan tener componentes
  hereditarios; aunque también pueden influir en ello componentes derivados del
          desarrollo de la personalidad en convivencia con sus ascendientes.

 De cualquier manera, puede afirmarse con certeza que en la estructuración de la
     personalidad intervienen, de manera diversa y en buena medida aleatoria,
    componentes que provienen de un fondo hereditario - genético, por tanto - y
 componentes que provienen del medio ambiente, considerando éste no tanto en su
  aspecto físico como en cuanto al medio social que rodea al individuo durante las
distintas etapas de su crecimiento y maduración, así como las experiencias que vive
       y sobre todo los procesos educativos formales e informales que realiza,
                   principalmente en los primeros años de su vida.

El sostenido avance de la investigación científica en torno a la genética, y el progreso
    realizado por el proyecto del genoma humano, al mismo tiempo que conduce a
ciertas conclusiones positivas en cuanto a los factores hereditarios, delimita aquellos
  factores que no es posible asignar a este origen. En función de tales desarrollos, la
    separación de las tendencias “genetista” y “ambientalista” acerca del origen y
      estructuración de la personalidad - que tuvo un importante impacto en las
 concepciones doctrinarias del Derecho Penal y la eventual existencia de sujetos con
      propensión estructural al delito - ha ido cediendo terreno en favor de una
       concepción más bien “complementarista”, que al tiempo que reconoce la
   coexistencia de ambos factores, deberá aplicarse a cuantificar adecuadamente la
                            incidencia de cada uno de ellos.
En la medida en que se admita que por lo menos algunos componentes de la
personalidad tienen un origen genético, podrá concluirse que en el mismo momento
de producirse la fecundación del óvulo materno, e integrarse plenamente la cadena
del ADN del nuevo individuo, en él se encuentran presentes esos componentes de su
 personalidad; al tiempo que comenzará el proceso continuado - y en cierto modo
    indefinido - de integración de esa personalidad a partir del agregado de los
         componentes emanados de su interacción con el mundo exterior.

El desarrollo intrauterino - promedialmente de 270 días - significa para el nuevo ser
 un ambiente relativamente aislado, donde sus funciones fisiológicas, a medida que
   van diferenciándose, se cumplen a través del organismo de su madre. En cierto
momento, es razonable considerar que la diferenciación del cerebro en el embrión,
alcanza un grado que da lugar al surgimiento de ciertos elementos de conciencia de
 su propia existencia y de respuestas a los estímulos externos; que ya comienzan a
conformar un componente de memorización, susceptible de influir en alguna forma
                              en su futura personalidad.

   El nacimiento - procesado a través del acto del parto - configura un cambio de
 extraordinaria importancia en cuanto al medio vital en que se desarrollara el feto.
 La propia circunstancia de que el parto se desarrolle por un proceso natural - que
 desencadena un evento de índole casi catastrófica respecto del estado anterior del
feto - o por procedimientos quirúrgicos eventualmente menos impactantes desde su
             punto de vista, puede ser un factor de cierta trascendencia.

De todos modos, en psicología clínica se analiza el impacto de ese episodio como un
   cambio sumamente trascendental, desde un medio acuoso, casi silencioso y sin
  imágenes visuales variadas, hacia el medio aéreo, lleno de nuevos y estrepitosos
estímulos sensoriales, (luz, sonido, temperatura, sensaciones táctiles, movimiento,
ciclo fisiológico, etc.) y el proceso eventualmente doloroso y de dificultades vitales
 del tránsito vaginal hacia el nacimiento; denominándolo “trauma de nacimiento”.

 En el momento del nacimiento, es indudable que el individuo humano posee desde
          ya ciertos elementos heredados, algunos de los cuales constituyen
 meras potencialidadespendientes de un ulterior desarrollo. Ciertos factores físicos
    que son indudablemente producto de su conformación hereditaria, aparecen
  claramente visibles; tales como sus rasgos anatómicos, el color de su piel o de sus
ojos; mientras que otros habrán de desarrollarse - más o menos tempranamente - en
       función de su maduración neurológica y muscular, como el habla y el
desplazamiento bípedo. Acerca del grado en que el desarrollo de tales habilidades es
  espontáneo o resulta de alguna forma de aprendizaje, suele mencionarse algunos
 ejemplos de niños “salvajes” o “niños lobos”, que - se indica - no las desarrollaron,
      por lo menos hasta que fueron inducidos a ello mediante un aprendizaje.

  Entre esos componentes potenciales - generalmente para nada ostensibles en el
momento del nacimiento o en su primera época de vida - se encuentran
suscapacidades intelectuales; cuya evolución resulta más tempranamente ostensible
     cuando existen alteraciones del tipo del autismo o el síndrome de Down.

    En general, se acepta que los primeros cinco años de vida de los seres humanos
son los más importantes desde el punto de vista de conformar los elementos básicos
 de su personalidad. En ellos, el niño establece y consolida factores primordiales de
    su vinculación con el mundo exterior, y desarrolla sus primeras modalidades
                  propias de acción y reacción con el medio social.

Es posible que ese período inicial se establezcan algunos componentes básicos, tanto
 de lo que puede considerarse una personalidad “normal”, como de aquella que se
        encuentre afectada por algunas alteraciones respecto de ese modelo.

 En particular, ciertas experiencias vitales esenciales, transcurridas en este período,
    pueden pasar a integrar componentes fundamentales de la personalidad. Las
   condiciones de la alimentación - según que ella sea obtenida en forma segura y
  regular, y con adecuada calidad de componentes - puede ser uno de esos factores.
Indudablemente, el ambiente familiar - según que provea los componentes de afecto,
seguridad, protección, disciplinamiento, adquisición del concepto de los límites de la
    acción, oportunidades de desarrollo y expresión, seguridad en sí mismo, etc. -
  constituye un factor de importantísima trascendencia en la conformación de una
 personalidad equilibrada, bien socializada, emocionalmente estable; o lo contrario.

En ciertos aspectos, esos factores habrán de perdurar durante toda la vida ulterior
 del individuo; o en todo caso sólo podrán variarse hasta cierto punto, algunos de
     ellos. Las carencias del desarrollo físico provenientes de una alimentación
  demasiado pobre en proteínas y componentes minerales, durante la época de
   desarrollo del sistema óseo y neurológico, difícilmente podrán ser corregidas
                                    ulteriormente.

    No parecen carecer de cierto fundamento científico las opiniones de algunos
estudiosos del tema, que han vinculado el surgimiento de las primeras civilizaciones
más avanzadas al hecho de que se tratara de pueblos en cuya alimentación pesaban
  de manera importante componentes como el trigo (la “media luna de las tierras
 fértiles”, Egipto) o el maíz (México, Perú); así como destacan al mismo tiempo las
limitaciones intelectuales generalizadas de los pueblos o los estamentos sociales que
no disponen de una alimentación suficientemente rica y equilibrada en sus primeros
                                     años de vida.

 Reiteramente se ha señalado la importancia del amamantamiento materno de los
bebés hasta un tiempo adecuado; no solamente desde el punto de vista alimenticio e
inmunológico, sino también en función de su incidencia sobre el equilibrio afectivo
 del niño. Otro elemento interesante, es la vinculación generalmente aceptada que
existe entre el notorio incremento de la talla promedial en algunos países europeos
 luego de la Guerra Mundial II, con el importante mejoramiento de las prácticas
nutricionales de los niños.

  No obstante, es evidente que el proceso de conformación de la personalidad tiene
una etapa de intensa estructuración mucho más allá de ese período de los cinco años
                                     iniciales.

  Especialmente a partir de los primeros cinco años, en los casos en que la actividad
 formativa se desenvuelve conforme a lo que debe considerarse la norma, el proceso
    educativo asume un papel primordial en la conformación de la personalidad, a
      través del desarrollo del componente intelectual y crecientemente racional.
  La educación primaria - transcurrida entre los 5 y los 12 o 13 años - provee de un
     conglomerado dedesarrollos intelectuales primordialmente instrumentales: el
   perfeccionamiento dellenguaje, la adquisición de las capacidades de la lectura y
la escritura y su asociada laexpresión oral y escrita cada vez más autónoma; unida a
  una socialización extrafamiliar determinada por la integración disciplinada a una
 organización jerarquizada por la existencia de una autoridad externa, legitimada y
   aceptada. A ello, se agregan componentes de desarrollo intelectual más afinado -
   como las generadas por los conocimientos aritméticos y geométricos iniciales - y
  la inserción nacionalemergente del conocimiento histórico, geográfico y cultural,
                                  también primarios.

Es indudable, sin embargo, que en las décadas recientes esos factores han soportado
     diversas circunstancias adversas. El predominio adquirido por los sistemas
        educativos informales, tales como los medios de comunicación masiva
audiovisuales - especialmente la televisión, con su elevado porcentaje de dedicación
 temporaria, especialmente por los niños y jóvenes - ha debilitado en alto grado la
 incidencia de la lectura y la escritura y consiguientemente la expresión autónoma
       como medios de adquisición de conocimientos y de pautas de conducta.

 Factores como la creciente incapacidad expresiva en su propio idioma, la pobreza
extrema del vocabulario y especialmente de sus formas de expresión idiomática más
    sutiles, la desastrosa ortografía; son resultado de esos factores; así, como de
      ciertasconcepciones pedagógicas supuestamente inclinadas a facilitar la
     espontaneidad. Todo lo cual, sin ninguna duda, incide directamente en el
       empobrecimiento de los matices y potencialidades de la personalidad.

 La adolescencia - y la pre-adolescencia - constituyen, sin lugar a dudas, uno de los
períodos de la vida más trascendentales para la consolidación de la personalidad. A
  partir de los 13 o 14 años, el proceso de maduración intelectual y fisiológica - la
pubertad - conduce a la consolidación de los componentes innatos y adquiridos, que
     culminan la estructuración de la personalidad en su condición más firme y
 duradera. Aunque la propia configuración de algunos de esos componentes podrá
    determinar en el futuro - y a lo largo del resto de la vida - alguna medida de
 variaciones, reajustes y adiciones que, en definitiva, podrán incorporar matices y
 enriquecimientos, pero dificilmente modificaciones importantes de su estructura
fundamental.

Por esta misma circunstancia, se hace mucho más necesario el cuidado de la índole y
        la calidad de los contenidos educativos - formales e informales - y de las
     circunstancias de experiencia vital. Las condiciones históricas imperantes en
 muchos países - especialmente de América Latina - a partir de la finalización de la
  Guerra Mundial II, han determinado la intensificación de la incidencia del uso de
 los sistemas educativos institucionales, tanto formales como informales, en función
de inducir en el proceso de formación de las personalidades juveniles, determinados
  efectos negativos; ya sea en forma intencional y organizada, o como derivación de
      las políticas de contenidos aplicadas en función de supuestos resultados de
           rentabilidad y “marketing” de los medios de comunicación masiva.

 A medida que los jóvenes avanzan desde los 13 años hacia la plena adolescencia y
primera juventud, el proceso de su receptividad educativa - formal e informal - les
 va poniendo en contacto con componentes cada vez más sustanciales de la vida de
 relación y de la maduración intelectual de su personalidad. El proceso fisiológico
de la pubertad, incorpora a su desenvolvimiento íntimo como a su vida de relación,
un componente de especial trascendencia; que sin duda se constituye en un foco de
  atención altamente competitivo con otros elementos necesarios de su formación
              personal, especialmente en el plano intelectual y moral.

     En este sentido, puede decirse sin riesgo de error grave, que a través de los
insumos vitales e intelectuales provenientes del sistema formal de educación, y de los
   medios de comunicación social, adquiridos en la adolescencia, se consolidará la
                         personalidad, definitivamente; o casi.

 En la etapa adolescente, la personalidad incorpora generalmente algunas pautas de
   inquietud íntima y de comportamiento social, que son resultantes del proceso de
  auto-afirmación de la identidad; los cuales suscitan situaciones de enfrentamiento
    con los sistemas de valores y con los sistemas institucionales establecidos de la
  sociedad. Esa impropiamente llamada “rebeldía juvenil”, no constituye por sí una
 situación valorable ni aceptable; sino una expresión de un mayor o menor grado de
inadaptación al proceso de consolidación de la personalidad; que los propios jóvenes
 deben ser capaces de entender, y que normalmente está destinada a ser superada a
 medida que avancen hacia la madurez, por lo que es profundamente indeseable que
                        sea ocasión de situaciones irreversibles.

 Desgraciadamente, existen en la sociedad actual numerosos elementos - algunos de
   ellos absoluta e injustificablemente deliberados - que conducen a exaltar como
valiosa, a reforzar y a menudo a explotar esa situación inapropiada y temporaria de
 la etapa de formación de la personalidad en la edad adolescente. Esas actividades
  propician desde la inducción al desmesurado consumismo económico (“modas”,
   “marcas”, “ídolos” musicales o deportivos, etc.) hasta la captación ideológica;
   pasando por la presentación de la violencia y de la promiscuidad sexual como
conductas “naturales”; la generalización de tatuajes, como signo de “compromiso”;
la “militancia” y la “lucha” como actitudes valorables y hasta “heroicas”, el
    consumo del tabaco, las bebidas alcohólicas o las drogas psicotrópicas, como
 actividades “divertidas”; o la degradación del lenguaje hasta los últimos extremos
          de lo soez, como un componente de la “identidad generacional”.

   En algunos desdichados casos, el deslizamiento de los jóvenes en seguimiento de
  tales incitaciones, los lleva a situaciones tan lamentables como el abandono de sus
responsabilidades de estudio; el abuso de las posibilidades económicas de su familia;
la incapacidad de sostener un trabajo estable; la indisciplina, la subversión y aún el
 delito; la drogadicción; la promiscuidad sexual con las frecuentes consecuencias de
la maternidad prematura, la irresponsabilidad paternal, las aberraciones sexuales o
la contracción y difusión de las enfermedades venéreas o el SIDA; sin contar con los
  que pasan a ser los lamentables “héroes”, fallecidos, de los radicalismos políticos.

  Todo lo cual parece un catálogo truculento y exageradamente catastrófico; pero
 debe reflexionarse serenamente sobre ello, contraponiéndolo a la situación de los
  jóvenes que, a partir de una personalidad estable y sólidamente integrada en la
  sociedad, efectúan exitosamente sus estudios, se incorporan adecuadamente a la
  vida económica de la sociedad, constituyen una pareja estable sobre la base del
 amor y del respeto, y analizan las circunstancias sociales y políticas de su país con
                              solvencia y ecuanimidad.

        Frente a esas situaciones de verdadero peligro para la formación de una
    personalidad equilibrada, el grado de desarrollo de una intelectualidad crítica
  propia, basada en la intensificación de la capacidad de análisis racional y - sobre
   todo - fundado en la posesión de un adecuado grado de conocimientos sobre las
  cuestiones fundamentales; es el único instrumento idóneo para contrarrestar la
incidencia de los enfoques deliberadamente deformados - a veces involuntariamente
 resultantes de las deformaciones ideológicas previamente inducidas en los propios
                educadores - en las actividades de educación formal.

Del mismo modo ocurrirá respecto de los contenidos de los medios de comunicación
    social, determinados frecuentemente por agentes que actúan sin respetar la
objetividad en cuanto a la elección y presentación de sus contenidos; o sin establecer
        debidamente y en forma explícita el carácter editorial de los mismos.

En este sentido, una de las mejores expresiones de la inteligencia, ha de consistir en
 desarrollar la atención y la habilidad de discernir, en todas las expresiones sobre
     asuntos de trascendencia vital - filosóficos, históricos, políticos, ideológicos,
        doctrinales, religiosos, éticos, corporativos, económicos, publicitarios,
propagandísticos, etc. - los componentes implícitos. Es decir, aquellos elementos que
 no se explicitan, que se dan implícitamente como indiscutibles, axiomáticos; pero
que constituyen en realidad la médula del contenido que se trata de implantar en los
destinatarios de esas expresiones, y que lejos de ser incuestionables son en sí mismos
                               esencialmente discutibles.
El desarrollo de la personalidad, en cuanto es un proceso vital ininterrumpido,
    prosigue a lo largo de las alternativas vitales, con diversos matices, en forma
                                      continuada.

Generalmente, se sitúa el fin de la adolescencia en torno a los 21 a 25 años, en que se
  completa la etapa educativa; no solamente de integración social y cultural, sino
frecuentemente de habilitación profesional que provee un medio de autosuficiencia
económica. En un momento variable según las circunstancias personales, ingresa a
 la etapa de adulto, frecuentemente se consolida una pareja estable y se constituye
 una familia, se emprende una carrera profesional, comercial o de otra índole y se
  trata de cumplir en ella etapas de creciente desarrollo y mejor posicionamiento.

Se produce un afianzamiento cultural, frecuentemente autodidáctico, se desarrollan
        los gustos personales y las actividades de auto-realización, se producen
integraciones en grupos sociales afines (clubes, asociaciones deportivas, etc.); todo lo
 cual - más las otras circunstancias vitales - de alguna manera refuerzan los rasgos
  de la personalidad o eventualmente los modifican, aunque dificilmente de manera
                                           total.

  Los casos más notorios en ese sentido, son precisamente aquellos de quienes en su
comportamiento juvenil han asumido posiciones extremas, radicales, excesivamente
 idealistas; a quienes el devenir de su vida en madurez los “aburguesa” moderando
ampliamente aquellos extremismos, a menudo insertándolos en el disfrute de buenas
   posiciones económicas y del prestigio social, del éxito mediático o político, etc.;
   circunstancias reveladoras de que en realidad aquellas actitudes juveniles eran
           meras expresiones de la ansiedad por alcanzar tales posiciones.

 Esto es muy visible y notorio, especialmente, en personalidades cuya actividad era
en sí misma ajena en su contenido y en su profundización conceptual o técnica, a los
 temas sobre los que asumían actitudes radicalizadas y de protagonismo; aplicando
     una de las técnicas más insidiosas de la propaganda, el llamado “testimonial
   transfer”, consistente en valerse del prestigio ganado en un área para pretender
      solventar autoridad en otra totalmente distinta: desde la pasta de dientes
recomendada por el astro del fútbol, hasta el candidato político recomendado por el
            músico exitoso, el literato célebre, o el galán de los teleteatros.
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                          Componentes de la personalidad.

              En carácter de componentes de la personalidad, se señalan:

            La composición orgánica — dada por las características somáticas
(corporales) y psicológicas básicas y permanentes; que dependen
   fundamentalmente de la herencia biológica, pero que no está libre de las
        influencias ambientales (alimentación, traumas infantiles, etc.)
       El temperamento — conformado por aquellos modos de ser y de
       comportarse, que siendo procedentes de factores hereditarios se
    fundamentan en estructuras constitucionales; aunque igualmente está
 influido por factores provenientes de la educación y el aprendizaje. Es una
  expresión dinámica y afectiva emergente de los factores constitutivos, que
                     resultan característicos del individuo.

   En este aspecto, siguiendo a Eric Berne, suele hacerse una referencia al
   proceso de desarrollo del embrión humano, a partir de la diferenciación
 inicial de tres capas de tejidos; la primera, interna, que origina los sistemas
internos digestivo y respiratorio, la segunda que origina el esqueleto, sistema
     muscular y circulatorio, y la tercera , externa, que origina el sistema
nervioso. En base a ello, se describen temperamentos asociados a la actividad
  digestiva, muscular o intelectual, distinguiéndose, según sea el desarrollo
                    predominante de alguna de esas capas:

    o  El temperamento endomorfo — interno, que presenta una tendencia a
             la obesidad, de contextura blanda y redonda, tórax y abdomen
         prominentes; rostro ancho, cuello corto, brazos y músculos robustos,
        con manos y pies pequeños. Este prototipo de “gordo bueno”, debería
       tener un carácter tranquilo, albergar sentimientos simples y fácilmente
       accesibles; ser una personalidad amable a la que guste despertar afecto
         y aprobación, que disfrute de la compañia de amigos en torno a una
                                    mesa bien servida.
     o El temperamento mesomorfo — central, de complexión equilibrada,
        musculosa, con extremidades fuertes y alargadas, tórax bien formado
       predominando sobre un abdomen firme y no voluminoso. El cráneo de
      tendencia prismática, sobre hombros anchos, provisto de una mandíbula
      huesuda y cuadrada; su cuerpo de piel gruesa, resistente a los rigores de
         la intemperie. Este fornido y atlético individuo, habrá de ser activo y
          emprendedor, desplegará su energía física en el deporte o en otras
      actividades de índole predominantemente física, se sentirá atraído por la
          aventura, el reto de los riesgos. Tendrá tendencia a la búsqueda de
         poder y autoridad sobre otros, será seguro de sí, osado y tendrá muy
       pocas inhibiciones. Disfrutará esencialmente de las actividades, querrá
                                  destacarse y ser líder.
    o El temperamento ectomorfo — externo, de complexión decididamente
         alargada, huesos delgados y músculos no muy desarrollados, piernas
        largas, hombros caídos, vientre hundido, tórax extrecho. Su rostro, de
      conformación oval, el cuello largo, los brazos extensos, la piel delgada y
       pálida. Son individuos cuya inquietud es más intelectual que física, no
              son afectos a grandes movimientos o actividades, tienden a la
               introspección, aborrecen y tratan de eludir las dificultades.
El carácter — expresión que idiomáticamente alude a aquello que individualiza
       precisamente (etimológicamente alude a algo marcado o una incisión realizada,
       como en la escritura cuneiforme), de modo que puede calificarse como aquellos
        componentes que expresan de una manera más individualizada y distintiva el
                  modo de ser y comportarse de una persona en particular.

       El carácter es un componente que se ve fuertemente influido por el ambiente, la
        cultura, la educación, el entorno social y familiar, el núcleo de amistades o de
          trabajo, etc. En cierto sentido, resulta de la forma en que los componentes
              constitucionales del temperamento, son moldeados a lo largo de su
             desenvolvimiento en el ambiente familiar, educacional, social; y sus
                   condiciones personales se desarrollan en cierta dirección.

       Uno de los factores esenciales del carácter es la voluntad unida al temple, como
        expresión del autodominio sobre los propios comportamientos; especialmente
       en las decisiones personales que importan ejercer la libertad, pero que a la vez
       se condicionan por el deber, la responsabilidad, y el respeto a límites sociales o
                                           morales.
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                            Tipología de la personalidad.

       Una tipología es un ordenamiento y clasificación sistematizada de diversos
 elementos correspondientes a una misma categoría, que por lo tanto participan de
    una cualidad común pero tienen propiedades, especificidades o graduaciones
diferenciales y en cierto modo características - por lo que responden a diversos tipos
  - de forma de reunirlos en agrupamientos típicos, preferiblemente siguiendo una
 secuencia progresiva en base al factor o carácter, que determina su diferenciación;
              realizada especialmente con fines de exposición y estudio.

    En el caso, una tipología de la personalidad trata de establecer una cantidad
limitada de tipos, en los cuales puedan insertarse con el mayor ajustamiento posible,
       las características que presentan la enorme variedad de personalidades
individuales. Esta clasificación facilita tanto la comprensión de sus cualidades como
                      la predictibilidad de sus comportamientos.

Los criterios tipificar las personalidades, han de referirse a ciertos componentes no
     excesivamente individualizadores; motivo por el cual la mayor parte de las
  tipologías de la personalidad se atienen a aspectos generales y relacionados con
  componentes biológicos y psicológicos, de índole temperamental. La indudable
      especificidad que poseen los individos humanos hacen difícil tipificar sus
variadísimas personalidades; y reducen el campo de la tipología a algunos aspectos
   principales de los comportamientos, y ateniéndose a solamente algunos de los
elementos que integran la personalidad.



      Se atribuye a Hipócrates - contemporáneo de Sócrates y acreditado como
 el padre de la medicina - haber realizado lo que puede considerarse como la más
                antigua de las tipologías de la personalidad humana.

Siguiendo la concepción de Empédocles acerca de la integración del cosmos con los
 cuatro elementos (aire, tierra, agua y fuego), Hipócrates sostuvo que esos cuatro
      elementos estaban contenidos en el microcosmos del hombre, en forma
   de humores(algo así como jugos, que posteriormente algunos equiparan a las
  secreciones endócrinas); y que el predominio de alguno de ellos determinaba el
                        temperamento de cada individuo:

        Elemento         Propiedades          Humor         Temperamento
          Aire            Caliente y           Sangre         Sanguíneo
         Tierra            húmedo           Bilis negra      Melancólico
         Fuego            Frío y seco      Bilis amarilla      Colérico
          Agua          Caliente y seco         Flema         Flemático
                        Frío y húmedo

  Lo cierto es que, pese a su antigüedad, por lo menos las denominaciones de los
temperamentos establecidas por Hipócrates hace 24 siglos, siguen siendo empleadas
    como caracterización de ciertas personalidades, especialmente a nivel de la
                     terminología corriente y aún la literaria.



       Una de las tipologías más empleadas - entre muchas que existen - es la
    desarrollada inicialmente por Heymans y Wiersma, a menudo mencionada
                     simplemente comotipología de Heymans.

 Esta tipología se fundamenta en que las conductas estarían determinadas por dos
                  tipos de factores que se presentan en dos grados:

       La emotividad — consistente en la mayor (primaria ) o menor (secundaria)
                repercusión emocional del sujeto ante un acontecimiento.
        La actividad — consistente en la mayor (primaria ) o menor (secundaria)
          inclinación del sujeto a responder a un estímulo mediante la acción.

           A la vez, los sujetos que presentan los rasgos indicados en
      forma primaria sonvariables o volubles; en tanto que los presentan en
                forma secundaria son constantes y organizados.
Estos rasgos se combinan dando lugar a ocho personalidades típicas:

           Rasgos de personalidad               Temperamento
           Emotivo-Activo-Secundario            Apasionado
           Emotivo-Activo-Primario              Colérico
           Emotivo-no Activo-Secundario         Sentimental
           Emotivo-no Activo-Primario           Nervioso
           no Emotivo-Activo-Secundario         Flemático
           no Emotivo-Activo-Primario           Sanguíneo
           no Emotivo-no Activo-Secundario      Apático
           no Emotivo-no Activo-Primario        Amorfo

          Otro rasgo de la personalidad que se considera, es la retentividad —
          consistente en el grado en que las experiencias pasadas inciden en la
       conducta; de manera que el retentivo primario atiende intensamente a las
        imágenes, recuerdos y pensamientos anteriores, en tanto que el retentivo
      secundario prescinde facilmente de esos antecedentes y se adapta con mayor
                   facilidad a los cambios y a las situaciones nuevas.



  Otra tipología de la personalidad muy utilizada, es la presentada por el psicólogo
alemán Krestschmer, en 1921; en que vincula el aspecto físico y biológico con tres
  tipos morfológicos de características definidas en su personalidad, y que tiene
      indudable similitud con los tipos de temperamento antes relacionados:

        El tipo leptosomático — de aspecto físico delgado, predominantemente
      vertical, de hombros estrechos, cuello largo, rasgos faciales angulosos, piel
         seca, aspecto anémico y escaso peso. Psicológicamente, presentan una
      personalidad indiferente, con escasa capacidad afectiva, actitud taciturna,
     excesiva susceptibilidad, tendencia a la irrealidad y a una vida mental íntima
      imaginativa. Son personalidades de tendencia esquizoide, que tienen cierta
                        propensión a vicios del tipo del alcoholismo.
      El tipo Pícnico — con importantes componentes horizontales en su aspecto
        físico - estatura mediana, rostro ancho y blando, cuello corto y macizo,
           vientre abultado, hombros con tendencia a caer hacia adelante. Su
        personalidad es sociable, satisfechos de sí mismos, buen organizador, de
       afectividad insegura y variable, inclinados a asumir posiciones extremas,
     propensos a rápidos cambios de estado de ánimo. Son personalidades de tipo
        paranoide, con cierta propensión a caer en psicosis maníaco-depresivas.
      El tipo Atlético — cuya presentación física es de estatura mediana a mayor,
       hombros fuertes y espalda plana, tórax voluminoso, vientre plano y terso,
           cuello relativamente largo pero grueso y fuerte, miembros y cuerpo
       musculoso y con buena tonicidad muscular. Son personalidades estables,
          equilibradas y tranquilas, a la vez lentos y tenaces en su accionar, de
            temperamento analítico pero escasamente imaginativos, de buena
inteligencia racional, con ideas definidas, orientaciones firmes a la vez que
        prudentes, expresividad mesurada, concreta y precisa. Son personalidades
              sin tendencias esquizoides ni paranoides; pero que pueden tener
                                predisposición a la epilepsia.


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                      Madurez e inmadurez de la personalidad.

      La personalidad humana es necesariamente evolutiva, si bien no en forma
 exclusiva, por lo menos en forma predominante con diversas etapas del desarrollo
                      biológico, que es natural al crecimiento.

         En un sentido más amplio, puede considerarse que la maduración de la
personalidadtiene lugar cuando se alcanza la integración armónica y equilibrada de
  los diferentes aspectos de la personalidad en todas sus dimensiones; la orgánico-
 biológica, la psicológico-espiritual-social en los planos intelectual, afectivo y de la
                           interrelación con el medio social.

  Sigmund Freud consideró que la persona madura es aquella capaz de amar y de
trabajar. Gordon Allport describe seis características de una personalidad madura,
                        que identifica con la edad adulta.

  En cierto modo, puede considerarse que cada una de las grandes etapas de la vida
 humana (lactancia, niñez, adolescencia, edad adulta), tienen en sí mismas un ciclo
   de iniciación y un proceso de maduración; que salvo en la primera de ellas, se
                       fusiona con la iniciación del siguiente.

    En ese sentido, Erik Erikson, en su libro “Infancia y sociedad” menciona la
existencia de un estado de madurez que es aplicable a cada etapa del desarrollo del
            ser humano; y considera que en la vida existen ocho etapas:

        En el período inicial de lactancia, que puede considerarse sea el primer año
         de vida, el ser humano, que necesariamente se desarrolla en un ambiente
         social, atraviesa una crisis de índole psico-social, que se manifiesta en una
              primaria actitud de desconfianza hacia el medio externo, que va
       transformándose paulatinamente en confianza hacia el medio más cercano, y
         gradualmente ampliándose hacia medios sociales más amplios. Por lo que
        puede considerarse que la maduración de la personalidad del lactante y del
           niño de muy corta edad, se produce en el momento en que adquiere un
          sentido básico de confianza y percibe que lo que recibe del medio que lo
              rodea no es amenazador, y va sintiéndose crecientemente seguro.
             En la segunda etapa, de bebé, el niño debe obtener cierto grado de
       autonomía que le permita valerse por sí mismo; los padres deben darle cierta
libertad y evitar sobreprotegerlo, sin incurrir en exceso de permisividad, al
    mismo tiempo que evitar burlarse de él, lo cual puede determinar que se
             avergüence y se intimide, retrayéndose en su desarrollo.
En la tercera etapa: “edad del juego”, el niño presenta un proceso acelerado
     de conocimiento del mundo que lo rodea, siendo el juego un proceso de
  aprendizaje y de desarrollo de su motricidad. Es la edad de la curiosidad y
      las constantes preguntas, en lo cual es preciso permitirle que tome la
      iniciativa y procurar responderlas en forma sencilla, accesible, pero
                                     sustancial.
En la cuarta etapa, “edad escolar” el niño comienza su desarrollo intelectivo,
  al mismo tiempo que perfecciona su motricidad y su destreza. Su actividad
   en asociación con otros niños, inicia un proceso de socialización en el cual
          aprende principalmente a considerar los límites admisibles al
 comportamiento en situación igualitaria, sin los “privilegios” de que gozaba
                               en el medio familiar.
        La quinta etapa, la adolescencia coloca al joven en un proceso de
estructuración interna y externa de su propia identidad individual; en el cual
 una cierta turbulencia interior le suscita inclinaciones a buscar exteriorizar
  diferenciaciones formales como medio de mostrar su condición de persona
    autónoma de los restantes. Al mismo tiempo suele incurrir en conductas
      contradictorias con eso, de “mimetización ” (adoptando y cambiando
  facilmente “modas” diversas, y tratando de ponerse a la vanguardia en su
                                cambio por otras).

En ese proceso de auto-afirmación desarrolla una tendencia a alejarse de las
  anteriores referencias formales (la familia, el centro educativo, los núcleos
     sociales); pero al mismo tiempo, en la búsqueda de supuestas nuevas
       referencias y modelos desarrolla la tendencia a imitar líderes, y a
erigir “ídolos”en manifestaciones a la vez muy intensivas pero cambiantes (lo
 cual frecuentemente es motivo de abierta comercialización, sobre todo en el
  campo musical). En ese mismo proceso de auto-afirmación y sustitución de
   referentes, las relaciones de amistad con personas del mismo sexo y edad
 adquieren gran importancia, que ocasionalmente pueden insinuar rasgos de
                                 homosexualidad.

   La sexta etapa, de juventud - cuando se desenvuelve en condiciones de
 normalidad - conduce a la consolidación de los rasgos de la individualidad,
estructura una orientación vital con espectativa de ser duradera (elección de
  una actividad económica y formación para ella), establece una afectividad
  heterosexual más firme con tendencia al establecimiento de una pareja de
 intencionalidad estable; y sobre todo genera una introspección sustancial y
                                 equilibrada.
La séptima etapa, del adulto consolida la orientación vital en el asentamiento
  de una actividad ocupacional, apunta al establecimiento de una familia y
consiguiente constitución de sus fundamentos económicos y afectivos, lleva a
asumir plena conciencia de las responsabilidades personales, a participar de
manera racional en algunas actividades sociales; de manera que una
           personalidad equilibrada no es compatible con una actitud individual y
       socialmente vegetativa, ni tampoco exageradamente alejada de una adecuada
                       atención de los objetivos propios y de su familia.
          La octava etapa, de madurez plena implica el alcance de una situación de
             consolidación en el plano afectivo y de una actividad productiva, la
        estabilidad familiar y en el encuadramiento social, el logro de cierto nivel de
         conocimiento y reconocimiento en el medio, la posibilidad de encontrar un
           sentido vital propio inserto en la sociedad, en que la integralidad de la
        realización implica un supuesto de reciprocidad entre lo que se entrega y lo
            que se recibe, una progresiva satisfacción por lo vivido y lo realizado.

    La madurez de la personalidad se logra cuando se alcanza un estado de
 equilibrio fundamental en el comportamiento, mediante un balance consciente
 de los componentes de la personalidad, en que la conducta es resultado de un
 intenso dominio intelectual y racional del individuo sobre sus reacciones, ante
 las distintas circunstancias que debe ir afrontando en toda su vida.


 El rasgo fundamental de la madurez, en consecuencia, reside en el obrar racional y
reflexivo aunque no indeciso, y especialmente en la sobreposición de la voluntad y la
racionalidad sobre los apetitos y los instintos. Una conducta centrada en un plan de
vida, un conjunto de ideales no utópicos y adecuadamente escalonados en el tiempo,
   en conformidad con las propias capacidades; y la percepción de la prioridad de
proveerse de los medios adecuados para alcanzar los objetivos de vida, un grado de
tesón y de tensión mesurado pero continuado, que conduzca a persistir en objetivos
  de mediano y largo plazo, sin dar preferencia al inmediatismo en los goces y en la
                            disponibilidad de lo deseado.

     La madurez necesariamente está relacionada estrechamente con la edad, en
cuando ella permite adquirir experiencias. Pero también es posible beneficiarse de
  la experiencia y del conocimiento acumulado por otros, mediante el estudio, la
 observación y la reflexión racional; de modo tal de evitar incurrir en “salidas en
 falso” o en actividades que debiera advertirse que están fuera del alcance, y que
                  necesariamente han de conducir a frustraciones.

  Asimilar la frustración, aprendiendo a no adjudicar responsabilidades externas
  cuando la razón de las frustraciones reside en nuestras propias incapacidades,
 omisiones de esfuerzo sostenido, excesos de ambición o impaciencia, es una de las
                 condiciones de la maduración de la personalidad.



    La realidad social exhibe una gran cantidad de situaciones de inmadurez de la
personalidad, en personas que en relación a su edad y condición, debieran actuar de
un modo muy distinto. Esas situaciones, dado que generalmente no son tomadas en
consideración por algunos procedimientos formales que se aplican en algunos
órdenes de la vida social y política, generan graves dificultades a las sociedades y los
                                         países.

     Uno de los fenómenos más frecuentes de manifestaciones irregulares de la
       personalidad y la conducta - dejando de lado las alteraciones de índole
  terminantemente delictiva - lo constituyen los comportamientos paranoides por
     insuficiencia cultural (insuficiencia entendida no solamente en relación al
          conocimiento y educación, sino también a la integración social).

 La paranoia patológica es una psicosis que mueve al sujeto a una interpretación
 errónea de la realidad, y lo lleva a razonar en forma estrictamente lógica, pero a
  partir de tales falsas premisas; de lo cual el ejemplo clásico es la personalidad
                       literaria deDon Quijote de la Mancha.

    La personalidad paranoide, sin ser actualmente patológica, se caracteriza por
     inclinarse a interpretaciones equivocadas de diversos factores y situaciones;
     generalmente por falta de capacidad cultural, y a menudo por una excesiva
 subjetivación emocional resultante de un exceso de autoestima que le imposibilita
reconocer y aceptar los propios errores y responsabilidades. O que lleva a actitudes
   de “fanatización”, o de “radicalización” sea con respecto a ciertas concepciones
ideológicas, sea con respecto a adhesiones a personalidades artísticas o deportivas, a
   hiperactivas “militancias” sociales o políticas, o similares. Estas personalidades
    tienden a asociarse con sus similares, e intervienen de manera importante en
  losfenómenos de multitud desorbitada, como ocurre en los incidentes en estadios
deportivos o en las asonadas civiles y políticas; y generalmente afloran facilmente al
            desbordarse con el estímulo de la ingesta de alcohol y drogas.

  Precisamente, las personalidades paranoides, cuando se manifiestan de manera
 acentuada, suelen emprender actividades que racionalmente resultan utópicas, y
             que coloquialmente suelen calificarse de “quijotescas”.

  Los ejemplos de estas alteraciones de la personalidad que no llegan a conformar
   situaciones claramente patológicas - aunque en algunos casos gradualmente
     culminan en ello - son reiterados a través de la historia y en la vida de las
sociedades. En la época contemporánea, el caso más típico es el de Adolfo Hitler, a
                 causa de sus gravísimas repercusiones históricas.

Sin embargo, no solamente es posible advertir con bastante facilidad la actividad de
individualidades de personalidad paranoide, de diversos grados, en la vida pública
   de las naciones; sino especialmente en la vida de relación corriente, a nivel de
  personas comunes, con una frecuencia muy alta aunque de intensidad variable.

 En ese sentido, es frecuente apreciar actitudes reactivas ante las frustraciones, en
comportamientos llamados “querulantes” (reclamatorios, protestatarios) dirigidas
especialmente hacia los centros de autoridad. Una actitud típica, de esta clase, es la
personalización política en determinados titulares de cargos de autoridad,
      atribuyéndoles la exclusiva “culpa” de situaciones económicas o sociales
      desafortunadas; y también la “sacralización” de otras personalidades de
 la“oposición”, fincando en que asuman autoridad, la solución voluntarista de todas
                                 esas circunstancias.

      Se aprecian reiteradamente estos comportamientos en personas que resultan
     inadaptables a las subordinaciones normales a nivel familiar o laboral; son
    permanentemente invocativas de sus “derechos” y poco propensas a aceptar
   y acatar sus obligaciones; están permanentemente inclinadas a no disciplinarse
    dentro de las organizaciones o en actividades de convivencia como el tránsito
          vehicular en las ciudades, respetar el turno en una “cola”, etc. etc.

  En la misma categoría se incluyen las actitudes de motivación por resentimiento -
 manifestación innominada de la envidia - que establecen como centro psicológico de
     imputación, en función de la tendencia maníaco-persecutoria del paranoide,
  diversas entidades sociales o económicas a menudo genéricas; sean la “dirección”,
     “los profesores”, los “patrones”, “la policía”, “los políticos”, la “banca”, los
 “corruptos”, la “prensa” el “imperialismo”, etc. Naturalmente, las personalidades
       así conformadas, son propicias a dejarse convencer por ideologías que,
                  supuestamente, “racionalizan” esas concepciones.

    Se trata, en todos esos casos, de carencias de maduración de la personalidad en su
     sentido de equilibrio racional y de captación realista de las condicionantes de
     diversos aspectos de la vida individual o colectiva; cuya superación comienza
   necesariamente por el aforismo socrático de conocerse a sí mismo, de percibir y
    captar las propias insuficiencias, y de proponerse seriamente superarlas, en un
     esfuerzo sostenido para percibir la realidad tal como ella es, adecuarse a sus
 limitaciones, aprender a desarrollarse respetándolas, adquiriendo una personalidad
    solidamente establecida, como primer requisito de auto-realización individual,
                              fundada en el propio esfuerzo.




EJERCICIOS PARA ESTIMULAR LA INTELIGENCIA Y LA MEMORIA.


      1. No utilizar la calculadora en las operaciones matemáticas.
      2. Pasatiempos (crucigramas, sopas de letras, etc).
      3. Descifrar jeroglíficos.
      4. Cuadernos de ejercicios de gimnasia mental.
      5. Ajedrez.
      6. Leer las noticias de un periódico o revista y repetir en voz alta intentando explicar los conceptos
      más importantes.
7. Memorizar frases (refranes, frases célebres, etc. Por ejemplo, una frase al día) o números
     (matrículas de coches, fechas de nacimiento, números de teléfono o series de números hechas al
     azar).
     8. Ejecutar gráficos mentalmente, con los ojos abiertos o cerrados, o también trazarlos en el vacío
     con la mano antes de representarlos mentalmente. Por ejemplo: símbolo del infinito.
     9. Tomar un objeto en la mano. Volver a dejarlo. Imaginar mentalmente que se tiene todavía ese
     objeto: sentir su peso, su forma, su materia.
     10. Situarse ante cierto número de objetos y nombrarlos en voz alta sucesivamente. Luego,
     prescindir de ellos ordenadamente, empezando por el último nombrado. Repetir entonces una serie
     de operaciones mentalmente: imaginar los objetos y eliminarlos (por ejemplo, que se va tomando uno
     a uno y se coloca a la espalda). Hacer lo mismo con figuras geométricas o con números, o con letras
     de una palabra ( Ejemplo: 1,2,3,4,5,6:borrar 1.3.5., viendo sólo 2.4.6., luego borrar 2.4.6. y ver sólo
     1.3.5.. Finalmente, borrar todo).
     11. Trazar verticalmente, por encima de una línea horizontal, unas líneas verticales cada vez más
     altas y luego cada vez más bajas. Repetir la operación, imaginando que se dibuja en un papel o en
     una pizarra. En lugar de barras, se pueden trazar círculos cada vez mayores y luego menores.
     12. Concentrarse en una cifra, luego escribirla mentalmente con caracteres cada vez más pequeños
     hasta que desaparezca.
     13. Partiendo de un número cualquiera, por ejemplo 100, contar mentalmente hacia atrás. Aumentar
     luego a 200, 300, 400...
     14. Efectuar un cálculo numérico mental, escribiendo las cifras en una pizarra imaginaria y obtener el
     resultado sin utilizar papel y lápiz.
     15. Tomar una hoja de papel entre el pulgar y el índice y sostenerla verticalmente durante cinco
     minutos, sin permitir que oscile.




La memoria visual es una aptitud muy importante para
el aprendizaje. Para
algunas actividades escolares resulta fundamental, por ejemplo
para elaprendizaje de la ortografía de las palabras.




Con las siguientes actividades podemos pasar un
rato entretenido con los niños, y hacer que mejoren
esta habilidad.
Como siempre que tratamos temas de entrenamiento de
habilidades, se debe tener en cuenta:



-Se trata de un juego, si el niño se lo pasa bien
querrá continuar.



-Es mejor unos minutos de práctica algunos días que una
sesión larga sin continuidad.



-Se comienza partiendo de lo que el niño es capaz de
hacer, para propiciar éxitos iniciales. Poco a poco se va
pidiendo más, de acuerdo con el ritmo de cada niño.



Relación de Actividades:
1- Se presentan varios objetos al niño para que los
observe. Luego se cambian de posición y se le dice que los
coloque en la posición original.



2- Se enseñan varios objetos (o cromos, dibujos, naipes) al
niño para que los observe. Luego se quita uno de ellos y debe
adivinar cuál se ha retirado.



3- Se muestra al niño una ilustración, dibujo, fotografía, etc.
Se le deja observarlo durante un tiempo, tras el cual se le
retira y debe decir los objetos, personas, etc. que ha
visto. Luego se vuelve a presentar para que compruebe lo que
ha memorizado.



4- Enseñamos al niño unas figuras para que las observe. Luego
se muestran las mismas figuras pero junto con otras
parecidas, para que reconozca las originales.




5- Realizar una construcción con bloques de colores. El
niño debe imitarla una vez quitado el modelo.



6- Se dibuja una figura geométrica y se deja que la observe.
El niño tiene que dibujarla sin el modelo.



7- Juegos de encontrar parejas. Además de los que hay en
el mercado, se pueden realizar con barajas de cartas,
cromos repetidos, etc. Se colocan varias parejas de cartas
boca abajo. El niño coge una carta y le da la vuelta; luego coge
otra, si es pareja con la levantada se queda con ella; si no,
vuelve a poner las dos boca abajo. Luego hace lo mismo el
siguiente jugador. Quien acierta una pareja se queda con ella y
juega de nuevo. Gana quien más parejas completa.




Existen varias actividades de este tipo que se pueden
realizar en Internet. Puede ver algunas de
estas actividades de memoria visual en Juegos On-Line, en el
apartado de MEMORIA VISUAL:

http://psicologoescolar.com/PROFESIONALES/RecursosGratis/ju
egos_on_line.htm

Psicología

  • 1.
    UNIVERSIDAD TECNICA DEAMBATO ALUMNA:Cristina Aucapiña SEMESTRE:Segundo ´´B´´ MODULO: Psicologia General
  • 2.
    PSICOLOGÍA. PRINCIPIOS BÁSICOS DELAPRENDIZAJE ¿QuÉ ES EL APRENDIZAJE? Es un mecanismo poderoso de supervivencia de los organismos(adaptabilidad al medio) Conductistas: El aprendizaje es un cambio de conducta obsevable causado por eventos del ambiente. El aprendizaje debe ser analizado en términos de eventos externos y de respuestas a esos eventos. La conducta futura de un organismo se puede controlar, siempre que los eventos externos que la causen sean controlables Cognitivos: El aprendizaje es el resultado de procesos que incluyen la percepción de los estímulos, la recuperación del conocimiento apropiado,la anticipación de eventos y la conducta. La actuación es considerada uno de los indicadores del aprendizaje, pero no el único ,ni el más importante. El aprendizaje constituye un proceso por el cual cambia la conducta de un organismo, pero no todo cambio es resultado del aprendizaje. Es preciso distinguir muy cuidadosamente entre los cambios que son consecuencia del aprendizaje y aquellos que no guardan relación con el mismo. PATRONES INNATOS Existen conductas que ocurren de manera natural y sin experiencia, que se consideran innatas. Las conductas innatas son aquellas que aparecen al nacer o poco después. También se llaman conductas heredadas. Las conductas aprendidas son aquellas que se adquieren a lo largo de la vida. Fruto de la experiencia con el medio. Tipos de conductas innatas: Reflejos, Tropismos, Taxias, Impronta, Instintos. REFLEJOS Los reflejos son un proceso asociativo porque están sujetos a leyes básicas. Para los que consideraron que la conducta animal se produce de forma automática, el elemento básico de esta conducta es el arco reflejo,(camino que conduce desde los órganos sensoriales a los músculos a través de los nervios). La unidad de asociación de estimulo-respuesta es el arco reflejo, base estructural y funcional del comportamiento. El reflejo es el fenómeno nervioso más simple, preexistente a todo aprendizaje e independiente de toda voluntad. Se compone de una excitación sensorial y de una respuesta motora. Dios neuronas son suficientes para crear el arco reflejo, efectuándose una unión entre la neurona sensitiva y la neurona motora en la médula espinal.
  • 3.
    El reflejo seconsidera una respuesta innata, involuntaria, automática, altamente predecible, universal y determinada por agentes estímulos fijos que producen reacciones delimitadas. 2 Tipos Básicos de Reflejos: Los monosinápticos, y los polisinápticos Monosinápticos: Es el resultado de una conexión directa entre una neurona sensorial y otra motora, sin interneuronas interpuestas. Sólo tiene una sinopsis entre la aferencia sensorial(lo que siente) y la eferencia motora(lo que hace). El reflejo patelar(ejem: sacudida de la rodilla)pertenece a esa categoría. Ambas clases de neuronas implicadas en este reflejo están situadas, en la médula espinal , de forma que el cerebro, no participa directamente. El organismo puede reaccionar a un estímulo sensorial sin ser consciente de dicho estímulo. Polisinápticos: Son reflejos de muchas sinopsis y un desconocido nº de neuronas (parpadeo ante un ruido fuerte….) Algunos autores distinguen entre arco-reflejo y reflejo. Arco-Reflejo: Conexión neutral más simple y la categoría de reflejo para las asociaciones más complejas que determinan respuestas globales. Algunos se manifiestan desde el mismo nacimiento y otros necesitan cierto grado de maduración. El reflejo como mecanismo asociativo está sujeto a un conjunto de leyes básicas: -Estáticas -Dinámicas L. ESTÁTICAS: LEY DEL UMBRAL: Intensidad minima que debe tener un estímulo para desencadenar la respuesta LEY DE LA LATENCIA: Relación entre la intensidad del estímulo y el tiempo que tarda en producir la respuesta. a + intensidad - tiempo para que ocurra la respuesta LEY DE MAGNITUD DE LA RESPUESTA: Relaciona la intensidad de la respuesta con la intensidad del estímulo. La respuesta + -> + el estímulo
  • 4.
    LEY DE POSTDESCARGA:La persistencia de la respuesta después de culminada la acción del estímulo LEY DE LA SUMACIÓN: Cuando se repiten dos estímulos que no tioene suficiente intensidad para desencadenar una respuesta, pueden llegar a desencadenarla por haber acumulado sus efectos. L. DINÁMICAS: LEY DEL PERIODO REFLACTARIO: Una vez emitida la respuesta, el sistema requiere un periodo definido para emitir una nueva respuesta LEY DE LA FATIGA: Descenso de la respuesta cuando el estimulo se repite con mucha frecuencia. LEY DE LA FACILITACIÓN: Incorporación de un estímulo ajeno al reflejo puede incrementar la fuerza del reflejo. LEY DE LA INHIBICIÓN: La fuerza del reflejo se reduce por la acción de un estímulo ajeno al reflejo LEY DEL CONDICIONAMIENTO TIPO S: La aplicación simultánea, 2 estímulos, uno reforzante asociado a un reflejo existente y otro neutral, producirá un incremento en la fuerza de la relación de un nuevo reflejo. LEY DEL CONDICIONAMIENTO TIPO R: Si se aplica un estímulo reforzante después de la aparición de una respuesta, ésta se incrementa. LEY DE LA EXTINCIÓN: Un reflejo se reduce o desaparece si se deja de aplicar el estímulo reforzante. LEYES DE REFLEJOS ESTÁTICAS DINÁMICAS L. Del umbral L. Del periodo reflactario L. De la latencia L. De la fatiga L. De la magnitud de la respuesta L. De la facilitación l. De la postdescarga l. De la inhibición L. De la sumación L. Del condicionamiento tipo S L. Del condicionamiento tipo R L. De la extinción Los mecanismos del reflejo innato, no resultan suficientes para explicar las diferentes adaptaciones que realizan los organismos en su medio. Pavlov llegó a la conclusión de que todos los organismos poseen 2 Tipos de Reflejos:
  • 5.
    INNATOS: Desde losnervios sonsoriales, a los nervios motores pasando por la médula espinal. ADQUIRIDOS: Se forman por emparejamiento de un estímulo neutro con un estímulo que desencadena un reflejo innato; El conducto de estos reflejos adquiridos pasa por las partes superiores del cerebro. REFLEJO DE ORIENTACIÓN Desencadenado por nuevos estímulos. Según pavlov, el único reflejo que existe. Reacción del nuevo organismo ante éste reflejo: -Cabeza, tronco y otras partes se mueven de un lado para otro, el animal se queda tieso ante una determinada posición. Componentes de la Reacción de Orientación: 1.- Reacciones Motoras: Interrupción de la actividad en curso, movimiento de ojos y la cabeza hacia la fuente del estímulo. 2.- Reacciones de los organismos Sensoriales: Dilatación de la pupila, descenso de los umbrales 3.- Reacciones del Encefalograma(EFG): Bloqueo de las ondas alfas existentes, desaparición de las ondas de somnolencia, más lentas 4.- Reacciones Vegetativas: Corta aceleración del ritmo cardiaco, “reacción galvánica de la piel”, contracción de los vasos periféricos y dilatación de los vasos de la cabeza. El reflejo de orientación es inespecífico respecto al estímulo, puede ser desencadenado por estímulos de cualquier modalidad sensorial. Una de las bases fisiológicas de éste fenómeno es el sistema de activación reticular. Una característica del reflejo de Orientación consiste en que sólo es desencadenado por nuevos estímulos. Si el mismo estímulo se repite, se vuelve cada vez más débil y finalmente desaparece. El reflejo de Orientación hace posible que la atención se dirige hacia nuevos estímulos ambientales. INSTINTOS El instinto comprende comportamientos complejos, estructural y funcionalmente propios de una especie particular, que ocurren de una manera similar
  • 6.
    En una determinadasecuencia. Los instintos son desencadenados por estímulos internos en el organismo y tb por estímulos externos. Los instintos se orientan a la conservación tanto del individuo como de la especie. Se puede deducir que es un patrón innato relativamente complejo, no atribuible al aprendizaje y a la experiencia. Podemos llamar instinto a las grandes fuerzas de origen biológico que son anteriores a toda educación o que resultan de transformaciones biológicas evidentes del organismo. Los Instintos tienen 2 fases: -Apetitiva -Consumatoria Fase Apetitiva: Serie de procesos de generación y acumulación de energía específica al instinto en desarrollo, que al alcanzar un niver determinado de intensidad y calidad, inicia o libera un proceso de activación, en el organismo, que lleva al despliegue de un conjunto de respuestas de búsqueda,caracterizadas por su flexibilidad, dinamismo y organización. Es la llamada Energía Específica de Reacción. Se considera a ésta fase, el componente motivacional del instinto. Se incorporan elementos aprendidos,sistemas de reacción innatos,comokinesias,taxias o reflejos, que ordenan, mantienen y orientan al organismo al logro de la meta. Esta energía se descarga cuando existe un estímulo o configuración específica, que actúa como disparador del sistema. Se supone que para cada especie y para cada instinto en particular existen estímulos específicos, que de manera innata,programada,activan ésta fase, a través de un mecanismo de hibernación innata. Fase Consumatoria: Constituida por una serie de respuestas elementales que ocurren en un orden estricto, con una topografía precisa y que conforman, patrones de acción fija. Las secuencias son altamente predecibles y cuando una parte de la cadena se alcanza, sirve de inicio para la siguiente, hasta que llega a la meta. IMPRONTA Los animales jóvenes y los bebés forman fuertes vínculos con sus padres, poco después de haber nacido. Éste vinculo, asegura que el hijo permanecerá de manera que puede ser cuidado, protegido y que se le puede enseñar cómo comportarse de forma adaptativa. Es una conducta de seguimiento que K.Lorenz denominó Impronta. Una de las características es que tiene que formarse en un periodo crítico. La impronta y la conducta de apego afectivo se forma en un periodo particular de desarrollo. Fuera de ese periodo, aunque la experiencia sea intensa, no logrará formar un comportamiento perdurable.
  • 7.
    Para cada procesode impronta existe un lapso de sensibilidad o potencialidad para su formación. La impronta se diferencia del aprendizaje: -Para el aprendizaje, el periodo critico no importa o no existe -La impronta a menudo tiene implicaciones futuras drásticas: puede contribuir a moldear las preferencias posteriores. -La conducta impronta se mantiene durante toda la vida del organismo, producto de una sola experiencia, sin requerir fortalecimiento, como ocurre en el aprendizaje, que se caracteriza por el debilitamiento ,si no se refuerza con regularidad. Una vez establecida la vinculación, se mantiene firme. -La vinculación se resistente a la terapia y llega incluso a ser irreversible, por otra parte, los primeros estímulos, son los más eficaces en la impronta, mientras que en el aprendizaje ,los eventos + eficientes son los más recientes. -El efecto de los estímulos nocivos, que tienden a disminuir la conducta en el aprendizaje y a incrementar el efecto en la impronta. TAXIAS Los estímulos pueden tener 2 funciones: -Servir de orientación -Brindar información y/o desncadenar respuestas La taxia es la orientación de un ser vivo, bajo la influencia de un estímulo externo,que designa en su origen, los movimientos de los vegetales a causa de la luz del sol (heliotaxia) o de la pesadez(geotaxia). A la taxia positiva de atracción sucede con frecuencia, una taxia negativa de repulsa, que pone en juego, un conjunto complejo de regulaciones internas. En los organismos humanos y animales, para que una taxia se ponga en funcionamiento,tiene que activarse unos sistemas receptores y de respuesta ,propios de cada especie. Entre los receptores, tenemos: Visuales, Auditivos, Olfativos, Táctiles, Propioceptivos, anestésicos. Los mecanismos de respuesta pueden ceñirse a partes del cuerpo o al cuerpo como una unidad global. Expresan uan relación, no aprendida entre un estímulo y la conducta del organismo. El proceso tiene fines adaptativos, determinados filogenéticamente. Las taxias mantienen patrones innatops, algunas características comunes: Invariabilidad, Constancia, Universalidad, Alta Predictibilidad. Las taxias juegan un papel fundamental en procesos adaptativos, no sólo individuales, sino colectivos.
  • 8.
    Conductismo a lo largo de la historia de un individuo, el conjunto de los sistemas responsables de su conducta. Para Giménez Vargas, la personalidad es el principio integrador específico y propio de cada ser humano, según el cual se estructuran las cualidades adquiridas y heredadas, en síntesis que establecen un modo individual derelación con el medio. Para Roustand la personalidad es la conciencia del Yo. Esto se entiende en el sentido de percepción de su propio ser, como una individualidad autónoma, la percepci n de las sensaciones del propio cuerpo, el recuerdo de su propia historia, y tambien un ideal hacia el cual se tiende como persona. El término personalidad puede ser empleado en diversos sentidos: En el sentido de su cualidad abstracta individual, definitorio de su identidad y comportamiento, que acaba de exponerse. En el sentido de la impresión externa, que causa en otros, en su relacionamiento social. Pueden reconocerse inclinaciones a comportarse de forma introvertida o extrovertida, ser pesimista o ser optimista, ser audaz o ser tímido, ser reflexivo o ser impulsivo, o similares. En referencia a su condición moral, por el juicio general, en referencia a su comportamiento correcto, incorrecto, incluso delictivo; alguien es “un caballero”, “una gran señora”, “un sinvergüenza”, “ un estafador”. La personalidad puede considerarse desde el ángulo psicológico, como la conciencia individual de constituir un ser en el cual ocurren las sensaciones, las ideas, las emociones; y de ser una individualidad distinta del mundo externo y de los demás individuos. En este sentido, la primera manifestación de la toma de conciencia acerca de la propia realidad individual, la constituye la distinción de las sensaciones que provienen del propio cuerpo, y el reconocimiento de esa existencia corporal; que se produce en los procesos iniciales del desarrollo intelectual del niño. La conciencia del Yo se va integrando progresivamente, a partir del reconocimiento de la base física del ser personal, con el conjunto de sensaciones que informan de la propia dinámica corporal - las llamadas sensaciones kinestésicas - mediante la incorporación de la memoria del propio ser que nos permite reconocernos como la misma persona que en el pasado realizó determinadas cosas o se encontró en determinadas situaciones; así como percibir la propia ubicación en un ambiente familiar o social; y la formación de un proyecto del propio ser hacia el futuro.
  • 9.
    También puede analizarsela personalidad en relación a la exteriorización que cada individuo hace de sí mismo en su vida de relación social; en cuanto asume determinadas formas de conducta que guardan una cierta correlación con caracteres inherentes a su propia persona, y que la experiencia permite encasillar en determinados tipos o categorías, que guardan alguna forma de similitud entre ellas. De todas maneras, a pesar de que en cierto modo puede decirse que la personalidad propia reside en los otros, en la imagen que los demás se forman de uno mismo, ese concepto de la personalidad está conformado por elementos que son intrínsecos a cada individuo; que en último grado - en su total autenticidad o en alguna medidadisfrazados por lo que cada uno trate de proyectar en los demás como imagen de su persona - son lo que determina la personalidad. Evidentemente, aún lo que una persona trata de proyectar, procurando disimular o modificar su personalidad real, forma parte de su propia internalidad y está en función de concepciones que le son propias. Coloquialmente se habla de personalidad en referencia a la firmeza y solidez del carácter propio. En este aspecto, se dice que alguien “no tiene personalidad” para indicar que es facilmenteinfluible por opiniones y consejos de otros; que no tiene una sólida percepción racional y propia de las condicionantes y conductas a asumir; que es variable en sus actitudes y modos de pensar, lo que revela que en realidad no los tiene suficientemente asentados en su pensamiento. Asimismo que habla de “desarrollar la personalidad”, con el alcance de emprender un programa sistemático y sostenido que conduzca a un individuo a afirmar plenamente un conjunto de rasgos propios de su persona, en todos sus aspectos (gustos, modos de pensar, capacidad para elegir, etc.), perfeccionamiento, modificación, educación del modo de ser. Tambien se emplea coloquialmente en referencia a una posición social, lo cual ya no alude a una condición íntima del individuo sino a su reconocimiento por el núcleo social, generalmente por destacarse en alguna actividad, comercio, industria, cultura, cargos de gobierno, actividad profesional o científica, periodística, etc., por lo que “es una personalidad”. Integran la personalidad componentes físicos y componentes psicológicos. Los primeros tienen innegable importancia, pero lo que más define la identidad de cada individuo son los componentes psicológicos. Entre éstos existen elementoshereditarios; pero también influyen las condiciones adquiridas ya sea en forma involuntaria como las adquiridas deliberadamente, que son elegidas libremente.
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    Por condiciones adquiridasinvoluntariamente, se entienden los caracteres resultantes del ambiente social y familiar, y por vía de la educación. Las condiciones adquiridas voluntariamente, son las que provienen de las actividades propias de carácter cultural y de las decisiones voluntarias acerca de su propia persona. Son factores dinámicos, porque evolucionan a lo largo de su vida; pero al mismo tiempo mantienen una identidad como sistemas psico-físicos propios del individuo. Siguiendo a Gordon Allport, puede señalarse que la personalidad es un sistema neuropsíquico inserto en el individuo, que se caracteriza por ser un sistema abierto a la influencia de factores materiales y energéticos externos, que producen en él estados duraderos por lo que, en consecuencia, incorporan permanentemente nuevos elementos de ordenamiento interior, cada vez con mayor complejidad. Los intercambios de estímulos y reacciones de respuesta entre la conciencia individual y el mundo externo, resultan ser un elemento indispensable para comprender el funcionamiento de la personalidad. La llamada homeostasis, está estrechamente ligada a los procesos delaprendizaje y la motivación, en cuanto consiste en que el ingreso a la conciencia individual de estímulos externos, acumula en la personalidad elementos que van modificándola de alguna manera; tendiendo a que se conforme un nuevo estado de equilibrio a partir de la incidencia de esos factores que se reciben, sobre la situación preexistente de la conciencia. En consecuencia, en cierta medida eldevenir externo condiciona y modifica - sea por su aceptación como por su rechazo - el ser de la personalidad. La modificación del orden de la personalidad, es un efecto de más largo plazoque la inmediata recomposición del equilibrio producido por la homeostasis; en la medida en que con el transcurso del tiempo, la personalidad se modifica incorporando de manera permanente nuevos componentes, como por ejemploobjetivos de vida, que normalmente no son resultantes de un único impulso exterior, sino de su acumulación y elaboración reflexiva o inconsciente. La interacción con el medio, es una resultante de todo lo anterior, en la medida en que aunque en gran medida la personalidad es un sistema que puede funcionar internamente al individuo, también produce una proyección de sí misma, y de sus modificaciones, sobre el ambiente exterior; sobre todo en el medio social en que se desenvuelve el agente. Proyección que puede generar influencias en los presentes en ese medio (lo cual se percibe claramente en el caso de los líderes y de las personas dotadas de “carisma”); del mismo modo que puede retroalimentar en el propio sujeto emisor, dando origen a respuestas que a su vez generan una nueva homeostasis.
  • 11.
    Ir al principio Proceso de formación de la personalidad. La personalidad de cada individuo humano - en cuanto él constituye un ser absolutamente peculiar y diferenciable de todos los restantes integrantes de su especie - está compuesta de un conjunto de elementos altamente integrados entre sí, que funcionan de una manera coherente. Cumplen diversas funciones en elcomportamiento y en la intimidad de su conciencia de sí mismo; que en definitiva dan por resultado una estructura que opera como una unidad específica que conforma su personalidad. No es posible saber si en el momento de su nacimiento, el individuo humano porta algunos elementos que puedan considerarse configurativos de un componente de personalidad. Cabe admitir - especialmente a medida que progresan los estudios acerca de la genética - que es muy posible que, de la misma manera que ocurre con muchos otros componentes de su ser (que incluyen factores tales, como por ejemplo la propensión a ciertas enfermedades), al menos algunos factores de su personalidad se encuentren contenidos en la herencia. La psiquiatría admite que ciertas conformaciones patológicas de la personalidad puedan tener componentes hereditarios; aunque también pueden influir en ello componentes derivados del desarrollo de la personalidad en convivencia con sus ascendientes. De cualquier manera, puede afirmarse con certeza que en la estructuración de la personalidad intervienen, de manera diversa y en buena medida aleatoria, componentes que provienen de un fondo hereditario - genético, por tanto - y componentes que provienen del medio ambiente, considerando éste no tanto en su aspecto físico como en cuanto al medio social que rodea al individuo durante las distintas etapas de su crecimiento y maduración, así como las experiencias que vive y sobre todo los procesos educativos formales e informales que realiza, principalmente en los primeros años de su vida. El sostenido avance de la investigación científica en torno a la genética, y el progreso realizado por el proyecto del genoma humano, al mismo tiempo que conduce a ciertas conclusiones positivas en cuanto a los factores hereditarios, delimita aquellos factores que no es posible asignar a este origen. En función de tales desarrollos, la separación de las tendencias “genetista” y “ambientalista” acerca del origen y estructuración de la personalidad - que tuvo un importante impacto en las concepciones doctrinarias del Derecho Penal y la eventual existencia de sujetos con propensión estructural al delito - ha ido cediendo terreno en favor de una concepción más bien “complementarista”, que al tiempo que reconoce la coexistencia de ambos factores, deberá aplicarse a cuantificar adecuadamente la incidencia de cada uno de ellos.
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    En la medidaen que se admita que por lo menos algunos componentes de la personalidad tienen un origen genético, podrá concluirse que en el mismo momento de producirse la fecundación del óvulo materno, e integrarse plenamente la cadena del ADN del nuevo individuo, en él se encuentran presentes esos componentes de su personalidad; al tiempo que comenzará el proceso continuado - y en cierto modo indefinido - de integración de esa personalidad a partir del agregado de los componentes emanados de su interacción con el mundo exterior. El desarrollo intrauterino - promedialmente de 270 días - significa para el nuevo ser un ambiente relativamente aislado, donde sus funciones fisiológicas, a medida que van diferenciándose, se cumplen a través del organismo de su madre. En cierto momento, es razonable considerar que la diferenciación del cerebro en el embrión, alcanza un grado que da lugar al surgimiento de ciertos elementos de conciencia de su propia existencia y de respuestas a los estímulos externos; que ya comienzan a conformar un componente de memorización, susceptible de influir en alguna forma en su futura personalidad. El nacimiento - procesado a través del acto del parto - configura un cambio de extraordinaria importancia en cuanto al medio vital en que se desarrollara el feto. La propia circunstancia de que el parto se desarrolle por un proceso natural - que desencadena un evento de índole casi catastrófica respecto del estado anterior del feto - o por procedimientos quirúrgicos eventualmente menos impactantes desde su punto de vista, puede ser un factor de cierta trascendencia. De todos modos, en psicología clínica se analiza el impacto de ese episodio como un cambio sumamente trascendental, desde un medio acuoso, casi silencioso y sin imágenes visuales variadas, hacia el medio aéreo, lleno de nuevos y estrepitosos estímulos sensoriales, (luz, sonido, temperatura, sensaciones táctiles, movimiento, ciclo fisiológico, etc.) y el proceso eventualmente doloroso y de dificultades vitales del tránsito vaginal hacia el nacimiento; denominándolo “trauma de nacimiento”. En el momento del nacimiento, es indudable que el individuo humano posee desde ya ciertos elementos heredados, algunos de los cuales constituyen meras potencialidadespendientes de un ulterior desarrollo. Ciertos factores físicos que son indudablemente producto de su conformación hereditaria, aparecen claramente visibles; tales como sus rasgos anatómicos, el color de su piel o de sus ojos; mientras que otros habrán de desarrollarse - más o menos tempranamente - en función de su maduración neurológica y muscular, como el habla y el desplazamiento bípedo. Acerca del grado en que el desarrollo de tales habilidades es espontáneo o resulta de alguna forma de aprendizaje, suele mencionarse algunos ejemplos de niños “salvajes” o “niños lobos”, que - se indica - no las desarrollaron, por lo menos hasta que fueron inducidos a ello mediante un aprendizaje. Entre esos componentes potenciales - generalmente para nada ostensibles en el
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    momento del nacimientoo en su primera época de vida - se encuentran suscapacidades intelectuales; cuya evolución resulta más tempranamente ostensible cuando existen alteraciones del tipo del autismo o el síndrome de Down. En general, se acepta que los primeros cinco años de vida de los seres humanos son los más importantes desde el punto de vista de conformar los elementos básicos de su personalidad. En ellos, el niño establece y consolida factores primordiales de su vinculación con el mundo exterior, y desarrolla sus primeras modalidades propias de acción y reacción con el medio social. Es posible que ese período inicial se establezcan algunos componentes básicos, tanto de lo que puede considerarse una personalidad “normal”, como de aquella que se encuentre afectada por algunas alteraciones respecto de ese modelo. En particular, ciertas experiencias vitales esenciales, transcurridas en este período, pueden pasar a integrar componentes fundamentales de la personalidad. Las condiciones de la alimentación - según que ella sea obtenida en forma segura y regular, y con adecuada calidad de componentes - puede ser uno de esos factores. Indudablemente, el ambiente familiar - según que provea los componentes de afecto, seguridad, protección, disciplinamiento, adquisición del concepto de los límites de la acción, oportunidades de desarrollo y expresión, seguridad en sí mismo, etc. - constituye un factor de importantísima trascendencia en la conformación de una personalidad equilibrada, bien socializada, emocionalmente estable; o lo contrario. En ciertos aspectos, esos factores habrán de perdurar durante toda la vida ulterior del individuo; o en todo caso sólo podrán variarse hasta cierto punto, algunos de ellos. Las carencias del desarrollo físico provenientes de una alimentación demasiado pobre en proteínas y componentes minerales, durante la época de desarrollo del sistema óseo y neurológico, difícilmente podrán ser corregidas ulteriormente. No parecen carecer de cierto fundamento científico las opiniones de algunos estudiosos del tema, que han vinculado el surgimiento de las primeras civilizaciones más avanzadas al hecho de que se tratara de pueblos en cuya alimentación pesaban de manera importante componentes como el trigo (la “media luna de las tierras fértiles”, Egipto) o el maíz (México, Perú); así como destacan al mismo tiempo las limitaciones intelectuales generalizadas de los pueblos o los estamentos sociales que no disponen de una alimentación suficientemente rica y equilibrada en sus primeros años de vida. Reiteramente se ha señalado la importancia del amamantamiento materno de los bebés hasta un tiempo adecuado; no solamente desde el punto de vista alimenticio e inmunológico, sino también en función de su incidencia sobre el equilibrio afectivo del niño. Otro elemento interesante, es la vinculación generalmente aceptada que existe entre el notorio incremento de la talla promedial en algunos países europeos luego de la Guerra Mundial II, con el importante mejoramiento de las prácticas
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    nutricionales de losniños. No obstante, es evidente que el proceso de conformación de la personalidad tiene una etapa de intensa estructuración mucho más allá de ese período de los cinco años iniciales. Especialmente a partir de los primeros cinco años, en los casos en que la actividad formativa se desenvuelve conforme a lo que debe considerarse la norma, el proceso educativo asume un papel primordial en la conformación de la personalidad, a través del desarrollo del componente intelectual y crecientemente racional. La educación primaria - transcurrida entre los 5 y los 12 o 13 años - provee de un conglomerado dedesarrollos intelectuales primordialmente instrumentales: el perfeccionamiento dellenguaje, la adquisición de las capacidades de la lectura y la escritura y su asociada laexpresión oral y escrita cada vez más autónoma; unida a una socialización extrafamiliar determinada por la integración disciplinada a una organización jerarquizada por la existencia de una autoridad externa, legitimada y aceptada. A ello, se agregan componentes de desarrollo intelectual más afinado - como las generadas por los conocimientos aritméticos y geométricos iniciales - y la inserción nacionalemergente del conocimiento histórico, geográfico y cultural, también primarios. Es indudable, sin embargo, que en las décadas recientes esos factores han soportado diversas circunstancias adversas. El predominio adquirido por los sistemas educativos informales, tales como los medios de comunicación masiva audiovisuales - especialmente la televisión, con su elevado porcentaje de dedicación temporaria, especialmente por los niños y jóvenes - ha debilitado en alto grado la incidencia de la lectura y la escritura y consiguientemente la expresión autónoma como medios de adquisición de conocimientos y de pautas de conducta. Factores como la creciente incapacidad expresiva en su propio idioma, la pobreza extrema del vocabulario y especialmente de sus formas de expresión idiomática más sutiles, la desastrosa ortografía; son resultado de esos factores; así, como de ciertasconcepciones pedagógicas supuestamente inclinadas a facilitar la espontaneidad. Todo lo cual, sin ninguna duda, incide directamente en el empobrecimiento de los matices y potencialidades de la personalidad. La adolescencia - y la pre-adolescencia - constituyen, sin lugar a dudas, uno de los períodos de la vida más trascendentales para la consolidación de la personalidad. A partir de los 13 o 14 años, el proceso de maduración intelectual y fisiológica - la pubertad - conduce a la consolidación de los componentes innatos y adquiridos, que culminan la estructuración de la personalidad en su condición más firme y duradera. Aunque la propia configuración de algunos de esos componentes podrá determinar en el futuro - y a lo largo del resto de la vida - alguna medida de variaciones, reajustes y adiciones que, en definitiva, podrán incorporar matices y enriquecimientos, pero dificilmente modificaciones importantes de su estructura
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    fundamental. Por esta mismacircunstancia, se hace mucho más necesario el cuidado de la índole y la calidad de los contenidos educativos - formales e informales - y de las circunstancias de experiencia vital. Las condiciones históricas imperantes en muchos países - especialmente de América Latina - a partir de la finalización de la Guerra Mundial II, han determinado la intensificación de la incidencia del uso de los sistemas educativos institucionales, tanto formales como informales, en función de inducir en el proceso de formación de las personalidades juveniles, determinados efectos negativos; ya sea en forma intencional y organizada, o como derivación de las políticas de contenidos aplicadas en función de supuestos resultados de rentabilidad y “marketing” de los medios de comunicación masiva. A medida que los jóvenes avanzan desde los 13 años hacia la plena adolescencia y primera juventud, el proceso de su receptividad educativa - formal e informal - les va poniendo en contacto con componentes cada vez más sustanciales de la vida de relación y de la maduración intelectual de su personalidad. El proceso fisiológico de la pubertad, incorpora a su desenvolvimiento íntimo como a su vida de relación, un componente de especial trascendencia; que sin duda se constituye en un foco de atención altamente competitivo con otros elementos necesarios de su formación personal, especialmente en el plano intelectual y moral. En este sentido, puede decirse sin riesgo de error grave, que a través de los insumos vitales e intelectuales provenientes del sistema formal de educación, y de los medios de comunicación social, adquiridos en la adolescencia, se consolidará la personalidad, definitivamente; o casi. En la etapa adolescente, la personalidad incorpora generalmente algunas pautas de inquietud íntima y de comportamiento social, que son resultantes del proceso de auto-afirmación de la identidad; los cuales suscitan situaciones de enfrentamiento con los sistemas de valores y con los sistemas institucionales establecidos de la sociedad. Esa impropiamente llamada “rebeldía juvenil”, no constituye por sí una situación valorable ni aceptable; sino una expresión de un mayor o menor grado de inadaptación al proceso de consolidación de la personalidad; que los propios jóvenes deben ser capaces de entender, y que normalmente está destinada a ser superada a medida que avancen hacia la madurez, por lo que es profundamente indeseable que sea ocasión de situaciones irreversibles. Desgraciadamente, existen en la sociedad actual numerosos elementos - algunos de ellos absoluta e injustificablemente deliberados - que conducen a exaltar como valiosa, a reforzar y a menudo a explotar esa situación inapropiada y temporaria de la etapa de formación de la personalidad en la edad adolescente. Esas actividades propician desde la inducción al desmesurado consumismo económico (“modas”, “marcas”, “ídolos” musicales o deportivos, etc.) hasta la captación ideológica; pasando por la presentación de la violencia y de la promiscuidad sexual como conductas “naturales”; la generalización de tatuajes, como signo de “compromiso”;
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    la “militancia” yla “lucha” como actitudes valorables y hasta “heroicas”, el consumo del tabaco, las bebidas alcohólicas o las drogas psicotrópicas, como actividades “divertidas”; o la degradación del lenguaje hasta los últimos extremos de lo soez, como un componente de la “identidad generacional”. En algunos desdichados casos, el deslizamiento de los jóvenes en seguimiento de tales incitaciones, los lleva a situaciones tan lamentables como el abandono de sus responsabilidades de estudio; el abuso de las posibilidades económicas de su familia; la incapacidad de sostener un trabajo estable; la indisciplina, la subversión y aún el delito; la drogadicción; la promiscuidad sexual con las frecuentes consecuencias de la maternidad prematura, la irresponsabilidad paternal, las aberraciones sexuales o la contracción y difusión de las enfermedades venéreas o el SIDA; sin contar con los que pasan a ser los lamentables “héroes”, fallecidos, de los radicalismos políticos. Todo lo cual parece un catálogo truculento y exageradamente catastrófico; pero debe reflexionarse serenamente sobre ello, contraponiéndolo a la situación de los jóvenes que, a partir de una personalidad estable y sólidamente integrada en la sociedad, efectúan exitosamente sus estudios, se incorporan adecuadamente a la vida económica de la sociedad, constituyen una pareja estable sobre la base del amor y del respeto, y analizan las circunstancias sociales y políticas de su país con solvencia y ecuanimidad. Frente a esas situaciones de verdadero peligro para la formación de una personalidad equilibrada, el grado de desarrollo de una intelectualidad crítica propia, basada en la intensificación de la capacidad de análisis racional y - sobre todo - fundado en la posesión de un adecuado grado de conocimientos sobre las cuestiones fundamentales; es el único instrumento idóneo para contrarrestar la incidencia de los enfoques deliberadamente deformados - a veces involuntariamente resultantes de las deformaciones ideológicas previamente inducidas en los propios educadores - en las actividades de educación formal. Del mismo modo ocurrirá respecto de los contenidos de los medios de comunicación social, determinados frecuentemente por agentes que actúan sin respetar la objetividad en cuanto a la elección y presentación de sus contenidos; o sin establecer debidamente y en forma explícita el carácter editorial de los mismos. En este sentido, una de las mejores expresiones de la inteligencia, ha de consistir en desarrollar la atención y la habilidad de discernir, en todas las expresiones sobre asuntos de trascendencia vital - filosóficos, históricos, políticos, ideológicos, doctrinales, religiosos, éticos, corporativos, económicos, publicitarios, propagandísticos, etc. - los componentes implícitos. Es decir, aquellos elementos que no se explicitan, que se dan implícitamente como indiscutibles, axiomáticos; pero que constituyen en realidad la médula del contenido que se trata de implantar en los destinatarios de esas expresiones, y que lejos de ser incuestionables son en sí mismos esencialmente discutibles.
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    El desarrollo dela personalidad, en cuanto es un proceso vital ininterrumpido, prosigue a lo largo de las alternativas vitales, con diversos matices, en forma continuada. Generalmente, se sitúa el fin de la adolescencia en torno a los 21 a 25 años, en que se completa la etapa educativa; no solamente de integración social y cultural, sino frecuentemente de habilitación profesional que provee un medio de autosuficiencia económica. En un momento variable según las circunstancias personales, ingresa a la etapa de adulto, frecuentemente se consolida una pareja estable y se constituye una familia, se emprende una carrera profesional, comercial o de otra índole y se trata de cumplir en ella etapas de creciente desarrollo y mejor posicionamiento. Se produce un afianzamiento cultural, frecuentemente autodidáctico, se desarrollan los gustos personales y las actividades de auto-realización, se producen integraciones en grupos sociales afines (clubes, asociaciones deportivas, etc.); todo lo cual - más las otras circunstancias vitales - de alguna manera refuerzan los rasgos de la personalidad o eventualmente los modifican, aunque dificilmente de manera total. Los casos más notorios en ese sentido, son precisamente aquellos de quienes en su comportamiento juvenil han asumido posiciones extremas, radicales, excesivamente idealistas; a quienes el devenir de su vida en madurez los “aburguesa” moderando ampliamente aquellos extremismos, a menudo insertándolos en el disfrute de buenas posiciones económicas y del prestigio social, del éxito mediático o político, etc.; circunstancias reveladoras de que en realidad aquellas actitudes juveniles eran meras expresiones de la ansiedad por alcanzar tales posiciones. Esto es muy visible y notorio, especialmente, en personalidades cuya actividad era en sí misma ajena en su contenido y en su profundización conceptual o técnica, a los temas sobre los que asumían actitudes radicalizadas y de protagonismo; aplicando una de las técnicas más insidiosas de la propaganda, el llamado “testimonial transfer”, consistente en valerse del prestigio ganado en un área para pretender solventar autoridad en otra totalmente distinta: desde la pasta de dientes recomendada por el astro del fútbol, hasta el candidato político recomendado por el músico exitoso, el literato célebre, o el galán de los teleteatros. Ir al principio Componentes de la personalidad. En carácter de componentes de la personalidad, se señalan: La composición orgánica — dada por las características somáticas
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    (corporales) y psicológicasbásicas y permanentes; que dependen fundamentalmente de la herencia biológica, pero que no está libre de las influencias ambientales (alimentación, traumas infantiles, etc.) El temperamento — conformado por aquellos modos de ser y de comportarse, que siendo procedentes de factores hereditarios se fundamentan en estructuras constitucionales; aunque igualmente está influido por factores provenientes de la educación y el aprendizaje. Es una expresión dinámica y afectiva emergente de los factores constitutivos, que resultan característicos del individuo. En este aspecto, siguiendo a Eric Berne, suele hacerse una referencia al proceso de desarrollo del embrión humano, a partir de la diferenciación inicial de tres capas de tejidos; la primera, interna, que origina los sistemas internos digestivo y respiratorio, la segunda que origina el esqueleto, sistema muscular y circulatorio, y la tercera , externa, que origina el sistema nervioso. En base a ello, se describen temperamentos asociados a la actividad digestiva, muscular o intelectual, distinguiéndose, según sea el desarrollo predominante de alguna de esas capas: o El temperamento endomorfo — interno, que presenta una tendencia a la obesidad, de contextura blanda y redonda, tórax y abdomen prominentes; rostro ancho, cuello corto, brazos y músculos robustos, con manos y pies pequeños. Este prototipo de “gordo bueno”, debería tener un carácter tranquilo, albergar sentimientos simples y fácilmente accesibles; ser una personalidad amable a la que guste despertar afecto y aprobación, que disfrute de la compañia de amigos en torno a una mesa bien servida. o El temperamento mesomorfo — central, de complexión equilibrada, musculosa, con extremidades fuertes y alargadas, tórax bien formado predominando sobre un abdomen firme y no voluminoso. El cráneo de tendencia prismática, sobre hombros anchos, provisto de una mandíbula huesuda y cuadrada; su cuerpo de piel gruesa, resistente a los rigores de la intemperie. Este fornido y atlético individuo, habrá de ser activo y emprendedor, desplegará su energía física en el deporte o en otras actividades de índole predominantemente física, se sentirá atraído por la aventura, el reto de los riesgos. Tendrá tendencia a la búsqueda de poder y autoridad sobre otros, será seguro de sí, osado y tendrá muy pocas inhibiciones. Disfrutará esencialmente de las actividades, querrá destacarse y ser líder. o El temperamento ectomorfo — externo, de complexión decididamente alargada, huesos delgados y músculos no muy desarrollados, piernas largas, hombros caídos, vientre hundido, tórax extrecho. Su rostro, de conformación oval, el cuello largo, los brazos extensos, la piel delgada y pálida. Son individuos cuya inquietud es más intelectual que física, no son afectos a grandes movimientos o actividades, tienden a la introspección, aborrecen y tratan de eludir las dificultades.
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    El carácter —expresión que idiomáticamente alude a aquello que individualiza precisamente (etimológicamente alude a algo marcado o una incisión realizada, como en la escritura cuneiforme), de modo que puede calificarse como aquellos componentes que expresan de una manera más individualizada y distintiva el modo de ser y comportarse de una persona en particular. El carácter es un componente que se ve fuertemente influido por el ambiente, la cultura, la educación, el entorno social y familiar, el núcleo de amistades o de trabajo, etc. En cierto sentido, resulta de la forma en que los componentes constitucionales del temperamento, son moldeados a lo largo de su desenvolvimiento en el ambiente familiar, educacional, social; y sus condiciones personales se desarrollan en cierta dirección. Uno de los factores esenciales del carácter es la voluntad unida al temple, como expresión del autodominio sobre los propios comportamientos; especialmente en las decisiones personales que importan ejercer la libertad, pero que a la vez se condicionan por el deber, la responsabilidad, y el respeto a límites sociales o morales. Ir al principio Tipología de la personalidad. Una tipología es un ordenamiento y clasificación sistematizada de diversos elementos correspondientes a una misma categoría, que por lo tanto participan de una cualidad común pero tienen propiedades, especificidades o graduaciones diferenciales y en cierto modo características - por lo que responden a diversos tipos - de forma de reunirlos en agrupamientos típicos, preferiblemente siguiendo una secuencia progresiva en base al factor o carácter, que determina su diferenciación; realizada especialmente con fines de exposición y estudio. En el caso, una tipología de la personalidad trata de establecer una cantidad limitada de tipos, en los cuales puedan insertarse con el mayor ajustamiento posible, las características que presentan la enorme variedad de personalidades individuales. Esta clasificación facilita tanto la comprensión de sus cualidades como la predictibilidad de sus comportamientos. Los criterios tipificar las personalidades, han de referirse a ciertos componentes no excesivamente individualizadores; motivo por el cual la mayor parte de las tipologías de la personalidad se atienen a aspectos generales y relacionados con componentes biológicos y psicológicos, de índole temperamental. La indudable especificidad que poseen los individos humanos hacen difícil tipificar sus variadísimas personalidades; y reducen el campo de la tipología a algunos aspectos principales de los comportamientos, y ateniéndose a solamente algunos de los
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    elementos que integranla personalidad. Se atribuye a Hipócrates - contemporáneo de Sócrates y acreditado como el padre de la medicina - haber realizado lo que puede considerarse como la más antigua de las tipologías de la personalidad humana. Siguiendo la concepción de Empédocles acerca de la integración del cosmos con los cuatro elementos (aire, tierra, agua y fuego), Hipócrates sostuvo que esos cuatro elementos estaban contenidos en el microcosmos del hombre, en forma de humores(algo así como jugos, que posteriormente algunos equiparan a las secreciones endócrinas); y que el predominio de alguno de ellos determinaba el temperamento de cada individuo: Elemento Propiedades Humor Temperamento Aire Caliente y Sangre Sanguíneo Tierra húmedo Bilis negra Melancólico Fuego Frío y seco Bilis amarilla Colérico Agua Caliente y seco Flema Flemático Frío y húmedo Lo cierto es que, pese a su antigüedad, por lo menos las denominaciones de los temperamentos establecidas por Hipócrates hace 24 siglos, siguen siendo empleadas como caracterización de ciertas personalidades, especialmente a nivel de la terminología corriente y aún la literaria. Una de las tipologías más empleadas - entre muchas que existen - es la desarrollada inicialmente por Heymans y Wiersma, a menudo mencionada simplemente comotipología de Heymans. Esta tipología se fundamenta en que las conductas estarían determinadas por dos tipos de factores que se presentan en dos grados: La emotividad — consistente en la mayor (primaria ) o menor (secundaria) repercusión emocional del sujeto ante un acontecimiento. La actividad — consistente en la mayor (primaria ) o menor (secundaria) inclinación del sujeto a responder a un estímulo mediante la acción. A la vez, los sujetos que presentan los rasgos indicados en forma primaria sonvariables o volubles; en tanto que los presentan en forma secundaria son constantes y organizados.
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    Estos rasgos secombinan dando lugar a ocho personalidades típicas: Rasgos de personalidad Temperamento Emotivo-Activo-Secundario Apasionado Emotivo-Activo-Primario Colérico Emotivo-no Activo-Secundario Sentimental Emotivo-no Activo-Primario Nervioso no Emotivo-Activo-Secundario Flemático no Emotivo-Activo-Primario Sanguíneo no Emotivo-no Activo-Secundario Apático no Emotivo-no Activo-Primario Amorfo Otro rasgo de la personalidad que se considera, es la retentividad — consistente en el grado en que las experiencias pasadas inciden en la conducta; de manera que el retentivo primario atiende intensamente a las imágenes, recuerdos y pensamientos anteriores, en tanto que el retentivo secundario prescinde facilmente de esos antecedentes y se adapta con mayor facilidad a los cambios y a las situaciones nuevas. Otra tipología de la personalidad muy utilizada, es la presentada por el psicólogo alemán Krestschmer, en 1921; en que vincula el aspecto físico y biológico con tres tipos morfológicos de características definidas en su personalidad, y que tiene indudable similitud con los tipos de temperamento antes relacionados: El tipo leptosomático — de aspecto físico delgado, predominantemente vertical, de hombros estrechos, cuello largo, rasgos faciales angulosos, piel seca, aspecto anémico y escaso peso. Psicológicamente, presentan una personalidad indiferente, con escasa capacidad afectiva, actitud taciturna, excesiva susceptibilidad, tendencia a la irrealidad y a una vida mental íntima imaginativa. Son personalidades de tendencia esquizoide, que tienen cierta propensión a vicios del tipo del alcoholismo. El tipo Pícnico — con importantes componentes horizontales en su aspecto físico - estatura mediana, rostro ancho y blando, cuello corto y macizo, vientre abultado, hombros con tendencia a caer hacia adelante. Su personalidad es sociable, satisfechos de sí mismos, buen organizador, de afectividad insegura y variable, inclinados a asumir posiciones extremas, propensos a rápidos cambios de estado de ánimo. Son personalidades de tipo paranoide, con cierta propensión a caer en psicosis maníaco-depresivas. El tipo Atlético — cuya presentación física es de estatura mediana a mayor, hombros fuertes y espalda plana, tórax voluminoso, vientre plano y terso, cuello relativamente largo pero grueso y fuerte, miembros y cuerpo musculoso y con buena tonicidad muscular. Son personalidades estables, equilibradas y tranquilas, a la vez lentos y tenaces en su accionar, de temperamento analítico pero escasamente imaginativos, de buena
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    inteligencia racional, conideas definidas, orientaciones firmes a la vez que prudentes, expresividad mesurada, concreta y precisa. Son personalidades sin tendencias esquizoides ni paranoides; pero que pueden tener predisposición a la epilepsia. Ir al principio Madurez e inmadurez de la personalidad. La personalidad humana es necesariamente evolutiva, si bien no en forma exclusiva, por lo menos en forma predominante con diversas etapas del desarrollo biológico, que es natural al crecimiento. En un sentido más amplio, puede considerarse que la maduración de la personalidadtiene lugar cuando se alcanza la integración armónica y equilibrada de los diferentes aspectos de la personalidad en todas sus dimensiones; la orgánico- biológica, la psicológico-espiritual-social en los planos intelectual, afectivo y de la interrelación con el medio social. Sigmund Freud consideró que la persona madura es aquella capaz de amar y de trabajar. Gordon Allport describe seis características de una personalidad madura, que identifica con la edad adulta. En cierto modo, puede considerarse que cada una de las grandes etapas de la vida humana (lactancia, niñez, adolescencia, edad adulta), tienen en sí mismas un ciclo de iniciación y un proceso de maduración; que salvo en la primera de ellas, se fusiona con la iniciación del siguiente. En ese sentido, Erik Erikson, en su libro “Infancia y sociedad” menciona la existencia de un estado de madurez que es aplicable a cada etapa del desarrollo del ser humano; y considera que en la vida existen ocho etapas: En el período inicial de lactancia, que puede considerarse sea el primer año de vida, el ser humano, que necesariamente se desarrolla en un ambiente social, atraviesa una crisis de índole psico-social, que se manifiesta en una primaria actitud de desconfianza hacia el medio externo, que va transformándose paulatinamente en confianza hacia el medio más cercano, y gradualmente ampliándose hacia medios sociales más amplios. Por lo que puede considerarse que la maduración de la personalidad del lactante y del niño de muy corta edad, se produce en el momento en que adquiere un sentido básico de confianza y percibe que lo que recibe del medio que lo rodea no es amenazador, y va sintiéndose crecientemente seguro. En la segunda etapa, de bebé, el niño debe obtener cierto grado de autonomía que le permita valerse por sí mismo; los padres deben darle cierta
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    libertad y evitarsobreprotegerlo, sin incurrir en exceso de permisividad, al mismo tiempo que evitar burlarse de él, lo cual puede determinar que se avergüence y se intimide, retrayéndose en su desarrollo. En la tercera etapa: “edad del juego”, el niño presenta un proceso acelerado de conocimiento del mundo que lo rodea, siendo el juego un proceso de aprendizaje y de desarrollo de su motricidad. Es la edad de la curiosidad y las constantes preguntas, en lo cual es preciso permitirle que tome la iniciativa y procurar responderlas en forma sencilla, accesible, pero sustancial. En la cuarta etapa, “edad escolar” el niño comienza su desarrollo intelectivo, al mismo tiempo que perfecciona su motricidad y su destreza. Su actividad en asociación con otros niños, inicia un proceso de socialización en el cual aprende principalmente a considerar los límites admisibles al comportamiento en situación igualitaria, sin los “privilegios” de que gozaba en el medio familiar. La quinta etapa, la adolescencia coloca al joven en un proceso de estructuración interna y externa de su propia identidad individual; en el cual una cierta turbulencia interior le suscita inclinaciones a buscar exteriorizar diferenciaciones formales como medio de mostrar su condición de persona autónoma de los restantes. Al mismo tiempo suele incurrir en conductas contradictorias con eso, de “mimetización ” (adoptando y cambiando facilmente “modas” diversas, y tratando de ponerse a la vanguardia en su cambio por otras). En ese proceso de auto-afirmación desarrolla una tendencia a alejarse de las anteriores referencias formales (la familia, el centro educativo, los núcleos sociales); pero al mismo tiempo, en la búsqueda de supuestas nuevas referencias y modelos desarrolla la tendencia a imitar líderes, y a erigir “ídolos”en manifestaciones a la vez muy intensivas pero cambiantes (lo cual frecuentemente es motivo de abierta comercialización, sobre todo en el campo musical). En ese mismo proceso de auto-afirmación y sustitución de referentes, las relaciones de amistad con personas del mismo sexo y edad adquieren gran importancia, que ocasionalmente pueden insinuar rasgos de homosexualidad. La sexta etapa, de juventud - cuando se desenvuelve en condiciones de normalidad - conduce a la consolidación de los rasgos de la individualidad, estructura una orientación vital con espectativa de ser duradera (elección de una actividad económica y formación para ella), establece una afectividad heterosexual más firme con tendencia al establecimiento de una pareja de intencionalidad estable; y sobre todo genera una introspección sustancial y equilibrada. La séptima etapa, del adulto consolida la orientación vital en el asentamiento de una actividad ocupacional, apunta al establecimiento de una familia y consiguiente constitución de sus fundamentos económicos y afectivos, lleva a asumir plena conciencia de las responsabilidades personales, a participar de
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    manera racional enalgunas actividades sociales; de manera que una personalidad equilibrada no es compatible con una actitud individual y socialmente vegetativa, ni tampoco exageradamente alejada de una adecuada atención de los objetivos propios y de su familia. La octava etapa, de madurez plena implica el alcance de una situación de consolidación en el plano afectivo y de una actividad productiva, la estabilidad familiar y en el encuadramiento social, el logro de cierto nivel de conocimiento y reconocimiento en el medio, la posibilidad de encontrar un sentido vital propio inserto en la sociedad, en que la integralidad de la realización implica un supuesto de reciprocidad entre lo que se entrega y lo que se recibe, una progresiva satisfacción por lo vivido y lo realizado. La madurez de la personalidad se logra cuando se alcanza un estado de equilibrio fundamental en el comportamiento, mediante un balance consciente de los componentes de la personalidad, en que la conducta es resultado de un intenso dominio intelectual y racional del individuo sobre sus reacciones, ante las distintas circunstancias que debe ir afrontando en toda su vida. El rasgo fundamental de la madurez, en consecuencia, reside en el obrar racional y reflexivo aunque no indeciso, y especialmente en la sobreposición de la voluntad y la racionalidad sobre los apetitos y los instintos. Una conducta centrada en un plan de vida, un conjunto de ideales no utópicos y adecuadamente escalonados en el tiempo, en conformidad con las propias capacidades; y la percepción de la prioridad de proveerse de los medios adecuados para alcanzar los objetivos de vida, un grado de tesón y de tensión mesurado pero continuado, que conduzca a persistir en objetivos de mediano y largo plazo, sin dar preferencia al inmediatismo en los goces y en la disponibilidad de lo deseado. La madurez necesariamente está relacionada estrechamente con la edad, en cuando ella permite adquirir experiencias. Pero también es posible beneficiarse de la experiencia y del conocimiento acumulado por otros, mediante el estudio, la observación y la reflexión racional; de modo tal de evitar incurrir en “salidas en falso” o en actividades que debiera advertirse que están fuera del alcance, y que necesariamente han de conducir a frustraciones. Asimilar la frustración, aprendiendo a no adjudicar responsabilidades externas cuando la razón de las frustraciones reside en nuestras propias incapacidades, omisiones de esfuerzo sostenido, excesos de ambición o impaciencia, es una de las condiciones de la maduración de la personalidad. La realidad social exhibe una gran cantidad de situaciones de inmadurez de la personalidad, en personas que en relación a su edad y condición, debieran actuar de un modo muy distinto. Esas situaciones, dado que generalmente no son tomadas en
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    consideración por algunosprocedimientos formales que se aplican en algunos órdenes de la vida social y política, generan graves dificultades a las sociedades y los países. Uno de los fenómenos más frecuentes de manifestaciones irregulares de la personalidad y la conducta - dejando de lado las alteraciones de índole terminantemente delictiva - lo constituyen los comportamientos paranoides por insuficiencia cultural (insuficiencia entendida no solamente en relación al conocimiento y educación, sino también a la integración social). La paranoia patológica es una psicosis que mueve al sujeto a una interpretación errónea de la realidad, y lo lleva a razonar en forma estrictamente lógica, pero a partir de tales falsas premisas; de lo cual el ejemplo clásico es la personalidad literaria deDon Quijote de la Mancha. La personalidad paranoide, sin ser actualmente patológica, se caracteriza por inclinarse a interpretaciones equivocadas de diversos factores y situaciones; generalmente por falta de capacidad cultural, y a menudo por una excesiva subjetivación emocional resultante de un exceso de autoestima que le imposibilita reconocer y aceptar los propios errores y responsabilidades. O que lleva a actitudes de “fanatización”, o de “radicalización” sea con respecto a ciertas concepciones ideológicas, sea con respecto a adhesiones a personalidades artísticas o deportivas, a hiperactivas “militancias” sociales o políticas, o similares. Estas personalidades tienden a asociarse con sus similares, e intervienen de manera importante en losfenómenos de multitud desorbitada, como ocurre en los incidentes en estadios deportivos o en las asonadas civiles y políticas; y generalmente afloran facilmente al desbordarse con el estímulo de la ingesta de alcohol y drogas. Precisamente, las personalidades paranoides, cuando se manifiestan de manera acentuada, suelen emprender actividades que racionalmente resultan utópicas, y que coloquialmente suelen calificarse de “quijotescas”. Los ejemplos de estas alteraciones de la personalidad que no llegan a conformar situaciones claramente patológicas - aunque en algunos casos gradualmente culminan en ello - son reiterados a través de la historia y en la vida de las sociedades. En la época contemporánea, el caso más típico es el de Adolfo Hitler, a causa de sus gravísimas repercusiones históricas. Sin embargo, no solamente es posible advertir con bastante facilidad la actividad de individualidades de personalidad paranoide, de diversos grados, en la vida pública de las naciones; sino especialmente en la vida de relación corriente, a nivel de personas comunes, con una frecuencia muy alta aunque de intensidad variable. En ese sentido, es frecuente apreciar actitudes reactivas ante las frustraciones, en comportamientos llamados “querulantes” (reclamatorios, protestatarios) dirigidas especialmente hacia los centros de autoridad. Una actitud típica, de esta clase, es la
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    personalización política endeterminados titulares de cargos de autoridad, atribuyéndoles la exclusiva “culpa” de situaciones económicas o sociales desafortunadas; y también la “sacralización” de otras personalidades de la“oposición”, fincando en que asuman autoridad, la solución voluntarista de todas esas circunstancias. Se aprecian reiteradamente estos comportamientos en personas que resultan inadaptables a las subordinaciones normales a nivel familiar o laboral; son permanentemente invocativas de sus “derechos” y poco propensas a aceptar y acatar sus obligaciones; están permanentemente inclinadas a no disciplinarse dentro de las organizaciones o en actividades de convivencia como el tránsito vehicular en las ciudades, respetar el turno en una “cola”, etc. etc. En la misma categoría se incluyen las actitudes de motivación por resentimiento - manifestación innominada de la envidia - que establecen como centro psicológico de imputación, en función de la tendencia maníaco-persecutoria del paranoide, diversas entidades sociales o económicas a menudo genéricas; sean la “dirección”, “los profesores”, los “patrones”, “la policía”, “los políticos”, la “banca”, los “corruptos”, la “prensa” el “imperialismo”, etc. Naturalmente, las personalidades así conformadas, son propicias a dejarse convencer por ideologías que, supuestamente, “racionalizan” esas concepciones. Se trata, en todos esos casos, de carencias de maduración de la personalidad en su sentido de equilibrio racional y de captación realista de las condicionantes de diversos aspectos de la vida individual o colectiva; cuya superación comienza necesariamente por el aforismo socrático de conocerse a sí mismo, de percibir y captar las propias insuficiencias, y de proponerse seriamente superarlas, en un esfuerzo sostenido para percibir la realidad tal como ella es, adecuarse a sus limitaciones, aprender a desarrollarse respetándolas, adquiriendo una personalidad solidamente establecida, como primer requisito de auto-realización individual, fundada en el propio esfuerzo. EJERCICIOS PARA ESTIMULAR LA INTELIGENCIA Y LA MEMORIA. 1. No utilizar la calculadora en las operaciones matemáticas. 2. Pasatiempos (crucigramas, sopas de letras, etc). 3. Descifrar jeroglíficos. 4. Cuadernos de ejercicios de gimnasia mental. 5. Ajedrez. 6. Leer las noticias de un periódico o revista y repetir en voz alta intentando explicar los conceptos más importantes.
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    7. Memorizar frases(refranes, frases célebres, etc. Por ejemplo, una frase al día) o números (matrículas de coches, fechas de nacimiento, números de teléfono o series de números hechas al azar). 8. Ejecutar gráficos mentalmente, con los ojos abiertos o cerrados, o también trazarlos en el vacío con la mano antes de representarlos mentalmente. Por ejemplo: símbolo del infinito. 9. Tomar un objeto en la mano. Volver a dejarlo. Imaginar mentalmente que se tiene todavía ese objeto: sentir su peso, su forma, su materia. 10. Situarse ante cierto número de objetos y nombrarlos en voz alta sucesivamente. Luego, prescindir de ellos ordenadamente, empezando por el último nombrado. Repetir entonces una serie de operaciones mentalmente: imaginar los objetos y eliminarlos (por ejemplo, que se va tomando uno a uno y se coloca a la espalda). Hacer lo mismo con figuras geométricas o con números, o con letras de una palabra ( Ejemplo: 1,2,3,4,5,6:borrar 1.3.5., viendo sólo 2.4.6., luego borrar 2.4.6. y ver sólo 1.3.5.. Finalmente, borrar todo). 11. Trazar verticalmente, por encima de una línea horizontal, unas líneas verticales cada vez más altas y luego cada vez más bajas. Repetir la operación, imaginando que se dibuja en un papel o en una pizarra. En lugar de barras, se pueden trazar círculos cada vez mayores y luego menores. 12. Concentrarse en una cifra, luego escribirla mentalmente con caracteres cada vez más pequeños hasta que desaparezca. 13. Partiendo de un número cualquiera, por ejemplo 100, contar mentalmente hacia atrás. Aumentar luego a 200, 300, 400... 14. Efectuar un cálculo numérico mental, escribiendo las cifras en una pizarra imaginaria y obtener el resultado sin utilizar papel y lápiz. 15. Tomar una hoja de papel entre el pulgar y el índice y sostenerla verticalmente durante cinco minutos, sin permitir que oscile. La memoria visual es una aptitud muy importante para el aprendizaje. Para algunas actividades escolares resulta fundamental, por ejemplo para elaprendizaje de la ortografía de las palabras. Con las siguientes actividades podemos pasar un rato entretenido con los niños, y hacer que mejoren esta habilidad.
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    Como siempre quetratamos temas de entrenamiento de habilidades, se debe tener en cuenta: -Se trata de un juego, si el niño se lo pasa bien querrá continuar. -Es mejor unos minutos de práctica algunos días que una sesión larga sin continuidad. -Se comienza partiendo de lo que el niño es capaz de hacer, para propiciar éxitos iniciales. Poco a poco se va pidiendo más, de acuerdo con el ritmo de cada niño. Relación de Actividades:
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    1- Se presentanvarios objetos al niño para que los observe. Luego se cambian de posición y se le dice que los coloque en la posición original. 2- Se enseñan varios objetos (o cromos, dibujos, naipes) al niño para que los observe. Luego se quita uno de ellos y debe adivinar cuál se ha retirado. 3- Se muestra al niño una ilustración, dibujo, fotografía, etc. Se le deja observarlo durante un tiempo, tras el cual se le retira y debe decir los objetos, personas, etc. que ha visto. Luego se vuelve a presentar para que compruebe lo que ha memorizado. 4- Enseñamos al niño unas figuras para que las observe. Luego se muestran las mismas figuras pero junto con otras parecidas, para que reconozca las originales. 5- Realizar una construcción con bloques de colores. El niño debe imitarla una vez quitado el modelo. 6- Se dibuja una figura geométrica y se deja que la observe. El niño tiene que dibujarla sin el modelo. 7- Juegos de encontrar parejas. Además de los que hay en el mercado, se pueden realizar con barajas de cartas, cromos repetidos, etc. Se colocan varias parejas de cartas
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    boca abajo. Elniño coge una carta y le da la vuelta; luego coge otra, si es pareja con la levantada se queda con ella; si no, vuelve a poner las dos boca abajo. Luego hace lo mismo el siguiente jugador. Quien acierta una pareja se queda con ella y juega de nuevo. Gana quien más parejas completa. Existen varias actividades de este tipo que se pueden realizar en Internet. Puede ver algunas de estas actividades de memoria visual en Juegos On-Line, en el apartado de MEMORIA VISUAL: http://psicologoescolar.com/PROFESIONALES/RecursosGratis/ju egos_on_line.htm