El 'tapering' es una estrategia de salida que implica la desaceleración de los programas económicos en respuesta a la crisis generada por la pandemia de COVID-19. A pesar de las medidas de protección sanitaria, se observa un retorno a la normalidad en la actividad productiva, lo que ha llevado a las autoridades monetarias a reconsiderar las ayudas económicas masivas implementadas por los bancos centrales. En la Unión Europea, el balance del Banco Central alcanza 8.3 billones de euros, lo que plantea la necesidad de reevaluar las políticas fiscales y monetarias en función de la nueva realidad económica.