Existen varios tipos de necrosis: la necrosis por coagulación, que ocurre cuando las proteínas celulares se coagulan tras la muerte celular; la necrosis caseosa, asociada a la tuberculosis y otras enfermedades granulomatosas, que forma cavidades con aspecto de queso fundido; y la necrosis por licuefacción, donde las proteínas se reblandecen formando una papilla gelatinosa. Otras formas de necrosis son la gangrenosa, química, hemorrágica, grasa y fibrinoide.