Aprender a decir “no”




La asertividad, habilidad social imprescindible para
    optimizar nuestra gestión comunicacional
Aprender a decir “no”



La vida en sociedad exige que nos comuniquemos
eficientemente con los demás, con precisión y empatía y
dejando una imagen positiva ante nuestros interlocutores.

Este proceso demanda que articulemos habilidades
aprendidas y talentos naturales como el dominio del lenguaje
oral y gestual, el don de la oportunidad, la adecuada gestión
de las emociones, el encanto personal, entre otras.

Exige además que combinemos la tolerancia necesaria para
aceptar y entender al otro, con la capacidad de expresar
nuestras opiniones o preferencias.
Aprender a decir “no”
    La Asertividad: una habilidad social imprescindible




   Sumisión              Asertividad           Agresividad


Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad
se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre otras
dos conductas polares: la agresividad y la pasividad (o no
- asertividad) no - asertivo (pasivo).
La asertividad suele definirse como un comportamiento
comunicacional maduro en el que la persona ni arremete
ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que
expresa sus convicciones y defiende sus derechos.
Aprender a decir “no”
    La Asertividad: una habilidad social imprescindible
Orígenes
Entre las primeras actitudes que aprende un bebé, la de
negarse ocupa un lugar preferente.
Oponerse es la mejor manera que el niño o niña tiene
para afirmarse.
Con los años la estrategia del no va desapareciendo,
aunque en la adolescencia recobra fuerza y se erige como
patrón de conducta.

Pero cuando el joven asume responsabilidades y
autonomía, le resulta más difícil decir no. Comienzan a
aparecer planteamientos como los de evitar problemas
innecesarios y propiciar un buen ambiente con su entorno,
caer bien a los demás, entre otros.

El problema surge cuando esta tendencia se consolida en
exceso y, por timidez, comodidad o pragmatismo, se
convierte en hábito.
Aprender a decir “no”
     La Asertividad: una habilidad social imprescindible




“La asertividad es una forma de expresión consciente,
congruente, clara, directa y equilibrada, cuya finalidad es
comunicar nuestras ideas y sentimientos o defender nuestros
legítimos derechos sin la intención de herir, actuando desde un
estado interior de auto confianza, en lugar de la emocionalidad
limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia”


                                             Renny Yagosesky
Aprender a decir “no”
     La Asertividad: una habilidad social imprescindible



Hay dos cosas que a muchos nos resultan problemáticas: una
es de pedir favores, y la otra, decir “no”.

Dar respuestas negativas supone un esfuerzo, empeñados
como estamos en caer bien, en resultar tolerantes, amables y
diligentes.
Aprender a decir “no”
  La Asertividad: una habilidad social imprescindible




        Sumiso                      Asertivo                    Agresivo

 Las personas sumisas             Una persona se          Las personas agresivas
 o no - asertivas tienden            comunica              tienden a no respetar
    a no defender sus         asertivamente cuando         los límites de otros, y
  límites personales, y        no teme decir lo que          se ven obligados a
     permiten que las        piensa ni trata de influir       dañar a los otros
 personas agresivas les      en los otros, sino que lo        mientras intentan
   influencien hasta lo       hace de tal forma que               influirles.
 indebido o incluso que         respeta los límites
        les dañen.           personales de los otros.
     Son típicamente
                             Las personas asertivas
 reticentes a arriesgarse
                               están dispuestas a
 tratando de influir sobre
                               defenderse frente a
         alguien.
                             incursiones agresivas.
Aprender a decir “no”
     La Asertividad: una habilidad social imprescindible

• Permite actuar, pensar y decir lo que uno cree que es lo más apropiado
  para sí mismo, defendiendo sus derechos, intereses o necesidades sin
  agredir a nadie, ni permitir ser agredido.

• No es sinónimo de egoísmo ni de terquedad, sino el derecho de expresar
  la opinión de uno, aunque sea posible que no se tenga razón, y
  respetando los derechos o puntos de vista de los demás.

• Es una actitud intermedia o neutra entre una actitud pasiva o inhibida y
  otra actitud agresiva frente a otras personas, que además de reflejarse en
  el lenguaje hablado se manifiesta en el lenguaje no verbal, como en la
  postura corporal, en los ademanes o gestos del cuerpo, en la expresión
  facial, y en la voz.

• Impide que seamos manipulados por los demás en cualquier aspecto y es
  un factor decisivo en la conservación y el aumento de nuestra autoestima,
  además de valorar y respetar a los demás recíprocamente.

• Es una de las habilidades sociales que puede ser enseñada por
  psicoterapeutas y expertos en desarrollo personal, y también es el tema
  central de muchos libros de autoayuda. Está enlazada con la autoestima
  y considerada como una importante habilidad social de comunicación.
Aprender a decir “no”
   La Asertividad: una habilidad social imprescindible




Hay que diferenciar entre no contrariar
   a nuestros interlocutores porque
   coincidimos con sus opiniones o
  planteamientos y entre hacerlo por
 sistema, en cualquier circunstancia.
Aprender a decir “no”
    La Asertividad: una habilidad social imprescindible


• Si no manifestamos nuestro desacuerdo cuando
  discrepamos en cuestiones importantes, o si hacemos lo
  que consideramos inapropiado o perjudicial para
  nuestros intereses, anteponemos las necesidades,
  opiniones o deseos de los demás a los nuestros.

• Decir “si” cuando queremos decir “no” puede causarnos,
  además de los previsibles perjuicios de índole práctica,
  problemas de autoestima, y puede trasmitir de nosotros
  una imagen de personas con poco criterio.

• Debemos desprendernos de la creencia de que llevar la
  contraria o no aceptar tareas que consideramos
  incorrectas o que no nos corresponden conduce a que
  se nos vea (o nos veamos) como egoístas.
Aprender a decir “no”
      La Asertividad: una habilidad social imprescindible


Técnicas o conductas asertivas ( I )

Disco rayado: Consiste en la repetición ecuánime de una frase que
exprese claramente lo que deseamos de la otra persona. Esta conducta
asertiva nos permite insistir en nuestros legítimos deseos sin caer en
trampas verbales o artimañas manipuladoras del interlocutor y sin dejarnos
desviar del tema que nos importa, hasta lograr nuestro objetivo.

Asertividad positiva: Esta forma de conducta asertiva consiste en expresar
auténtico afecto y aprecio por otras personas. La asertividad positiva
supone que uno se mantiene atento a lo bueno y valioso que hay en los
demás y, habiéndose dado cuenta de ello, la persona asertiva está
dispuesta a reconocer generosamente eso bueno y valioso y a comunicarlo
de manera verbal o no-verbal.

La aserción negativa: La aserción negativa, por el otro lado es la expresión
de acordancia con la crítica sin amainar en las propias reivindicaciones.

Asertividad empática: La asertividad empática permite entender,
comprender y actuar basado en las necesidades de mi interlocutor, de igual
manera permite que seamos entendidos y comprendidos.
Aprender a decir “no”
      La Asertividad: una habilidad social imprescindible


Técnicas o conductas asertivas ( II )

Asertividad progresiva: Si el otro no responde satisfactoriamente a la
asertividad empática y continúa violando nuestros derechos, uno insiste con
mayor firmeza y sin agresividad.

Asertividad confrontativa: El comportamiento asertivo confrontativo
resulta útil cuando percibimos una aparente contradicción entre las palabras
y los hechos de nuestro interlocutor. Entonces se describe lo que el otro dijo
que haría y lo que realmente hizo; luego se expresa claramente lo que uno
desea. Con serenidad en la voz y en las palabras, sin tono de acusación o
de condena, hay que limitarse a indagar, a preguntar, y luego expresarse
directamente un deseo legítimo.

Enunciados en primera persona: Procedimiento: describir la conducta no
deseada del otro; expresar el sentimiento negativo que nos provoca;
explicar la conducta deseada; comentar las consecuencias beneficiosas del
cambio deseado y, si éste no se produjera, las consecuencias negativas de
tal posibilidad. Y todo ello con objetividad y serenidad en palabras, gestos y
tono de voz.
Aprender a decir “no”
      La Asertividad: una habilidad social imprescindible


Técnicas o conductas asertivas ( III )

Banco de niebla: Otra técnica sugerida por algunos es el Banco de Niebla,
que consisten en encontrar algún punto limitado de verdad en el que
puedes estar de acuerdo con lo que tu antagonista está diciendo. Dicho
expresamente, puedes estar de acuerdo en parte o de acuerdo en principio.

Interrogación negativa: La interrogación negativa consiste en solicitar más
desarrollo en una afirmación o afirmaciones de contenido crítico
procedentes de otra persona. El objetivo es llegar a evidenciar si se trata de
una crítica constructiva o manipulativa.
Aprender a decir “no”
     La Asertividad: una habilidad social imprescindible

Derechos asertivos
1. Derecho a ser tratado con respeto y dignidad.
2. Derecho a equivocarse y a hacerse responsable de sus
   propios errores.
3. Derecho a tener sus propios valores y opiniones.
4. Derecho a tener sus propias necesidades y que éstas sean
   tan importantes como las de los demás.
5. Derecho a ser uno el único juez de sí mismo, a experimentar
   y a expresar los propios sentimientos.
6. Derecho a cambiar de opinión, idea o línea de acción.
7. Derecho a protestar cuando se es tratado de una manera
   injusta.
8. Derecho a cambiar lo que no nos es satisfactorio.
9. Derecho a detenerse y pensar antes de actuar.
10. Derecho a pedir lo que se quiere.
Aprender a decir “no”
     La Asertividad: una habilidad social imprescindible

Derechos asertivos
11. Derecho a ser independiente.
12. Derecho a decidir qué hacer con el propio cuerpo y con el
    propio tiempo y las propias propiedades.
13. Derecho a hacer menos de lo que humanamente se es capaz
    de hacer.
14. Derecho a ignorar los consejos de los demás.
15. Derecho a rechazar peticiones sin sentirse culpable o
    egoísta.
16. Derecho a estar solo aún cuando deseen la compañía de
    uno.
17. Derecho a no justificarse ante los demás.
18. Derecho a decidir si uno quiere o no responsabilizarse de los
    problemas de otros.
19. Derecho a no anticiparse a las necesidade y deseos de los
    demás.
Aprender a decir “no”
     La Asertividad: una habilidad social imprescindible

Derechos asertivos
20. Derecho a no estar pendiente de la buena voluntad de los
    demás.
21. Derecho a elegir entre responder o no hacerlo.
22. Derecho a hacer cualquier cosa mientras no se violen los
    derechos de otra persona.
23. Derecho a sentir y expresar el dolor.
24. Derecho a hablar sobre un problema con la persona
    implicada y en los casos límites en los que los derechos de
    cada uno no están del todo claro, llegar a un compromiso
    viable.
25. Derecho a vulnerar, de forma ocasional, algunos de los
    Derechos Personales.
Aprender a decir “no”
Digamos “no” cuando queremos decir “no”

• No nos sintamos culpables por decir “no”
• Dar (adecuadamente) prioridad a nuestras necesidades,
  opiniones y deseos no es una manifestación de egoísmo,
  sino de responsabilidad, autoestima y madurez.
• Decir “no” cuando lo consideramos justo o necesario, es la
  mejor forma de comprobar en qué medida se nos valora y
  se nos quiere por como somos en realidad
• Permitámonos verificar que nuestras negativas no solo no
  rompen vínculos con los demás, sino que plasman un
  compromiso de sinceridad, respeto (por los demás y por
  nosotros mismos), responsabilidad y autenticidad.
• La confianza se fortalece cuando el diálogo y la interacción
  no se sustentan en falsos asentimientos y
  condescendencias.
• Si ejercemos nuestro derecho a decir “no”, podremos pensar
  que los demás hacen lo propio, y asentaremos una
  comunicación más fiable, veraz y fluida.

Asertividad

  • 1.
    Aprender a decir“no” La asertividad, habilidad social imprescindible para optimizar nuestra gestión comunicacional
  • 2.
    Aprender a decir“no” La vida en sociedad exige que nos comuniquemos eficientemente con los demás, con precisión y empatía y dejando una imagen positiva ante nuestros interlocutores. Este proceso demanda que articulemos habilidades aprendidas y talentos naturales como el dominio del lenguaje oral y gestual, el don de la oportunidad, la adecuada gestión de las emociones, el encanto personal, entre otras. Exige además que combinemos la tolerancia necesaria para aceptar y entender al otro, con la capacidad de expresar nuestras opiniones o preferencias.
  • 3.
    Aprender a decir“no” La Asertividad: una habilidad social imprescindible Sumisión Asertividad Agresividad Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad (o no - asertividad) no - asertivo (pasivo). La asertividad suele definirse como un comportamiento comunicacional maduro en el que la persona ni arremete ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que expresa sus convicciones y defiende sus derechos.
  • 4.
    Aprender a decir“no” La Asertividad: una habilidad social imprescindible Orígenes Entre las primeras actitudes que aprende un bebé, la de negarse ocupa un lugar preferente. Oponerse es la mejor manera que el niño o niña tiene para afirmarse. Con los años la estrategia del no va desapareciendo, aunque en la adolescencia recobra fuerza y se erige como patrón de conducta. Pero cuando el joven asume responsabilidades y autonomía, le resulta más difícil decir no. Comienzan a aparecer planteamientos como los de evitar problemas innecesarios y propiciar un buen ambiente con su entorno, caer bien a los demás, entre otros. El problema surge cuando esta tendencia se consolida en exceso y, por timidez, comodidad o pragmatismo, se convierte en hábito.
  • 5.
    Aprender a decir“no” La Asertividad: una habilidad social imprescindible “La asertividad es una forma de expresión consciente, congruente, clara, directa y equilibrada, cuya finalidad es comunicar nuestras ideas y sentimientos o defender nuestros legítimos derechos sin la intención de herir, actuando desde un estado interior de auto confianza, en lugar de la emocionalidad limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia” Renny Yagosesky
  • 6.
    Aprender a decir“no” La Asertividad: una habilidad social imprescindible Hay dos cosas que a muchos nos resultan problemáticas: una es de pedir favores, y la otra, decir “no”. Dar respuestas negativas supone un esfuerzo, empeñados como estamos en caer bien, en resultar tolerantes, amables y diligentes.
  • 7.
    Aprender a decir“no” La Asertividad: una habilidad social imprescindible Sumiso Asertivo Agresivo Las personas sumisas Una persona se Las personas agresivas o no - asertivas tienden comunica tienden a no respetar a no defender sus asertivamente cuando los límites de otros, y límites personales, y no teme decir lo que se ven obligados a permiten que las piensa ni trata de influir dañar a los otros personas agresivas les en los otros, sino que lo mientras intentan influencien hasta lo hace de tal forma que influirles. indebido o incluso que respeta los límites les dañen. personales de los otros. Son típicamente Las personas asertivas reticentes a arriesgarse están dispuestas a tratando de influir sobre defenderse frente a alguien. incursiones agresivas.
  • 8.
    Aprender a decir“no” La Asertividad: una habilidad social imprescindible • Permite actuar, pensar y decir lo que uno cree que es lo más apropiado para sí mismo, defendiendo sus derechos, intereses o necesidades sin agredir a nadie, ni permitir ser agredido. • No es sinónimo de egoísmo ni de terquedad, sino el derecho de expresar la opinión de uno, aunque sea posible que no se tenga razón, y respetando los derechos o puntos de vista de los demás. • Es una actitud intermedia o neutra entre una actitud pasiva o inhibida y otra actitud agresiva frente a otras personas, que además de reflejarse en el lenguaje hablado se manifiesta en el lenguaje no verbal, como en la postura corporal, en los ademanes o gestos del cuerpo, en la expresión facial, y en la voz. • Impide que seamos manipulados por los demás en cualquier aspecto y es un factor decisivo en la conservación y el aumento de nuestra autoestima, además de valorar y respetar a los demás recíprocamente. • Es una de las habilidades sociales que puede ser enseñada por psicoterapeutas y expertos en desarrollo personal, y también es el tema central de muchos libros de autoayuda. Está enlazada con la autoestima y considerada como una importante habilidad social de comunicación.
  • 9.
    Aprender a decir“no” La Asertividad: una habilidad social imprescindible Hay que diferenciar entre no contrariar a nuestros interlocutores porque coincidimos con sus opiniones o planteamientos y entre hacerlo por sistema, en cualquier circunstancia.
  • 10.
    Aprender a decir“no” La Asertividad: una habilidad social imprescindible • Si no manifestamos nuestro desacuerdo cuando discrepamos en cuestiones importantes, o si hacemos lo que consideramos inapropiado o perjudicial para nuestros intereses, anteponemos las necesidades, opiniones o deseos de los demás a los nuestros. • Decir “si” cuando queremos decir “no” puede causarnos, además de los previsibles perjuicios de índole práctica, problemas de autoestima, y puede trasmitir de nosotros una imagen de personas con poco criterio. • Debemos desprendernos de la creencia de que llevar la contraria o no aceptar tareas que consideramos incorrectas o que no nos corresponden conduce a que se nos vea (o nos veamos) como egoístas.
  • 11.
    Aprender a decir“no” La Asertividad: una habilidad social imprescindible Técnicas o conductas asertivas ( I ) Disco rayado: Consiste en la repetición ecuánime de una frase que exprese claramente lo que deseamos de la otra persona. Esta conducta asertiva nos permite insistir en nuestros legítimos deseos sin caer en trampas verbales o artimañas manipuladoras del interlocutor y sin dejarnos desviar del tema que nos importa, hasta lograr nuestro objetivo. Asertividad positiva: Esta forma de conducta asertiva consiste en expresar auténtico afecto y aprecio por otras personas. La asertividad positiva supone que uno se mantiene atento a lo bueno y valioso que hay en los demás y, habiéndose dado cuenta de ello, la persona asertiva está dispuesta a reconocer generosamente eso bueno y valioso y a comunicarlo de manera verbal o no-verbal. La aserción negativa: La aserción negativa, por el otro lado es la expresión de acordancia con la crítica sin amainar en las propias reivindicaciones. Asertividad empática: La asertividad empática permite entender, comprender y actuar basado en las necesidades de mi interlocutor, de igual manera permite que seamos entendidos y comprendidos.
  • 12.
    Aprender a decir“no” La Asertividad: una habilidad social imprescindible Técnicas o conductas asertivas ( II ) Asertividad progresiva: Si el otro no responde satisfactoriamente a la asertividad empática y continúa violando nuestros derechos, uno insiste con mayor firmeza y sin agresividad. Asertividad confrontativa: El comportamiento asertivo confrontativo resulta útil cuando percibimos una aparente contradicción entre las palabras y los hechos de nuestro interlocutor. Entonces se describe lo que el otro dijo que haría y lo que realmente hizo; luego se expresa claramente lo que uno desea. Con serenidad en la voz y en las palabras, sin tono de acusación o de condena, hay que limitarse a indagar, a preguntar, y luego expresarse directamente un deseo legítimo. Enunciados en primera persona: Procedimiento: describir la conducta no deseada del otro; expresar el sentimiento negativo que nos provoca; explicar la conducta deseada; comentar las consecuencias beneficiosas del cambio deseado y, si éste no se produjera, las consecuencias negativas de tal posibilidad. Y todo ello con objetividad y serenidad en palabras, gestos y tono de voz.
  • 13.
    Aprender a decir“no” La Asertividad: una habilidad social imprescindible Técnicas o conductas asertivas ( III ) Banco de niebla: Otra técnica sugerida por algunos es el Banco de Niebla, que consisten en encontrar algún punto limitado de verdad en el que puedes estar de acuerdo con lo que tu antagonista está diciendo. Dicho expresamente, puedes estar de acuerdo en parte o de acuerdo en principio. Interrogación negativa: La interrogación negativa consiste en solicitar más desarrollo en una afirmación o afirmaciones de contenido crítico procedentes de otra persona. El objetivo es llegar a evidenciar si se trata de una crítica constructiva o manipulativa.
  • 14.
    Aprender a decir“no” La Asertividad: una habilidad social imprescindible Derechos asertivos 1. Derecho a ser tratado con respeto y dignidad. 2. Derecho a equivocarse y a hacerse responsable de sus propios errores. 3. Derecho a tener sus propios valores y opiniones. 4. Derecho a tener sus propias necesidades y que éstas sean tan importantes como las de los demás. 5. Derecho a ser uno el único juez de sí mismo, a experimentar y a expresar los propios sentimientos. 6. Derecho a cambiar de opinión, idea o línea de acción. 7. Derecho a protestar cuando se es tratado de una manera injusta. 8. Derecho a cambiar lo que no nos es satisfactorio. 9. Derecho a detenerse y pensar antes de actuar. 10. Derecho a pedir lo que se quiere.
  • 15.
    Aprender a decir“no” La Asertividad: una habilidad social imprescindible Derechos asertivos 11. Derecho a ser independiente. 12. Derecho a decidir qué hacer con el propio cuerpo y con el propio tiempo y las propias propiedades. 13. Derecho a hacer menos de lo que humanamente se es capaz de hacer. 14. Derecho a ignorar los consejos de los demás. 15. Derecho a rechazar peticiones sin sentirse culpable o egoísta. 16. Derecho a estar solo aún cuando deseen la compañía de uno. 17. Derecho a no justificarse ante los demás. 18. Derecho a decidir si uno quiere o no responsabilizarse de los problemas de otros. 19. Derecho a no anticiparse a las necesidade y deseos de los demás.
  • 16.
    Aprender a decir“no” La Asertividad: una habilidad social imprescindible Derechos asertivos 20. Derecho a no estar pendiente de la buena voluntad de los demás. 21. Derecho a elegir entre responder o no hacerlo. 22. Derecho a hacer cualquier cosa mientras no se violen los derechos de otra persona. 23. Derecho a sentir y expresar el dolor. 24. Derecho a hablar sobre un problema con la persona implicada y en los casos límites en los que los derechos de cada uno no están del todo claro, llegar a un compromiso viable. 25. Derecho a vulnerar, de forma ocasional, algunos de los Derechos Personales.
  • 17.
    Aprender a decir“no” Digamos “no” cuando queremos decir “no” • No nos sintamos culpables por decir “no” • Dar (adecuadamente) prioridad a nuestras necesidades, opiniones y deseos no es una manifestación de egoísmo, sino de responsabilidad, autoestima y madurez. • Decir “no” cuando lo consideramos justo o necesario, es la mejor forma de comprobar en qué medida se nos valora y se nos quiere por como somos en realidad • Permitámonos verificar que nuestras negativas no solo no rompen vínculos con los demás, sino que plasman un compromiso de sinceridad, respeto (por los demás y por nosotros mismos), responsabilidad y autenticidad. • La confianza se fortalece cuando el diálogo y la interacción no se sustentan en falsos asentimientos y condescendencias. • Si ejercemos nuestro derecho a decir “no”, podremos pensar que los demás hacen lo propio, y asentaremos una comunicación más fiable, veraz y fluida.