La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo progresivo caracterizado por depósitos extracelulares de proteína β-amiloide y ovillos neurofibrilares intracelulares en regiones como el neocórtex y el hipocampo, lo que causa deterioro cognitivo. Los principales sistemas afectados son el colinérgico, serotoninérgico y noradrenérgico, que experimentan reducciones significativas y contribuyen a los déficits de memoria y atención asociados con la enfermedad.