La evaluación centrada en el cliente se enfoca en describir, investigar y resolver problemas de proyectos locales de manera contextualizada para mejorar situaciones educativas. Utiliza métodos cualitativos como estudios de caso y se orienta a las actividades del programa, con una comunicación efectiva entre el evaluador y el cliente. El proceso implica identificar el alcance del programa, observar antecedentes, transacciones y resultados con la participación de observadores y clientes, y elaborar un informe final.