Robert Stake desarrolló un modelo de evaluación respondiente que toma en cuenta las preocupaciones e intereses de todas las partes involucradas en la evaluación de programas académicos. Su modelo se enfoca en responder preguntas a través de múltiples observaciones para identificar problemas y comprender el sistema, con el objetivo de que las instituciones puedan tomar decisiones informadas sobre los programas. Stake fue un experto en evaluación institucional y profesor emérito de la Universidad de Illinois.