Las fracturas de pelvis son poco comunes, representando el 3% del total, con una alta tasa de complicaciones y una mortalidad del 30%. Se clasifican según estabilidad y mecanismos de lesión, siendo crucial la evaluación inicial en contextos de politraumatismo. Los tratamientos pueden incluir estabilización temporal con cinchas pelvicas o tratamientos definitivos como osteosíntesis.