Revista - Divulgación de Ciencia y Educación
Enero – Abril 2024, Vol. 2, No. 1
23
La nobleza de las bacterias probióticas
Gerardo García-González,1
Bernardo Martínez-De León,2
Gloria M. González-González 3
El origen de los probióticos
El término probiótico fue empleado por primera vez
por Lilly y Stillwell en 1965, refiriéndose a cualquier
sustancia u organismos que pudiese beneficiar y
mantener el equilibrio intestinal en un animal.
Actualmente, la Organización Mundial de la Salud
(OMS), define a los probióticos como
microorganismos vivos que, en cantidad suficiente,
aportan un beneficio a la salud del cuerpo
humano. Algunos probióticos son parte de la
microbiota intestinal, la cual se define como el
conjunto de microorganismos que viven en nuestro
sistema digestivo (boca, estómago, intestinos), sin
embargo, es importante mencionar que en otros
sitios como la piel también habitan
microorganismos benéficos. En forma contraria, las
bacterias patógenas, son aquellas que causan
daño y enferman al cuerpo, en lo que conocemos
como infección bacteriana. La importancia de los
probióticos ha quedado demostrada en diferentes
estudios a nivel mundial, por la relevancia que
cobran en diferentes procesos biológicos
importantes en el ser humano.
Probióticos y sus aplicaciones
Los probióticos son bacterias que han estado en
contacto con el ser humano desde siempre. Desde
el nacimiento, los bebés son colonizados con
bacterias en su piel, boca, intestinos, y todo aquello
que está en contacto con el exterior, y a lo largo de
su vida estas poblaciones de bacterias pueden ir
cambiando en función de la dieta, los hábitos de
higiene, el hacer ejercicio, o el estado de salud que
presentemos. Una fuente importante de
probióticos que nos ayudan a mantener bajo
control nuestra microbiota intestinal, es el
consumo de alimentos fermentados como el yogurt
o el kéfir (producto lácteo fermentado similar al
yogurt), que debido a su proceso de elaboración,
contienen una variedad y cantidad importante de
bacterias benéficas, como son Lactobacillus spp.,
Bifidobacterium spp., Bacillus, spp. y Escherichia
coli.
Imágenes microscópicas de los probióticos
Lactobacillus sp. y Bifidobacterium sp. Cortesía de
García-González G.
Los probióticos tienen una importante función en
el cuerpo humano, la cual se simplifica en
“mantener todo en orden”, incluyendo funciones
como mantener la integridad de la mucosa
intestinal, evitar la colonización de bacterias
patógenas y contrarrestar la inflamación.
Actualmente el estudio de las bacterias ha
permitido entender cuál es la relación de la
microbiota intestinal, con la diabetes,
enfermedades autoinmunes, asma, el Parkinson y el
Alzheimer o el cáncer. Es importante mencionar
que las bacterias probióticas no siempre están en
su mejor momento. Estas, al ser bacterias son
igualmente susceptibles al tratamiento de los
antibióticos que se utilizan para eliminar bacterias
patógenas. Cuando existe una eliminación de
bacterias benéficas, se crea un desequilibrio
bacteriano en la microbiota llamado disbiosis. Por
tal motivo, es importante que durante un
tratamiento de antibióticos también se consuman
probióticos para restaurar la composición de la
microbiota y aminorar el daño disbiótico. La
participación que tienen los probióticos en el ser
humano es muy amplia, sin embargo, es
relativamente reciente el saber qué mecanismos de
acción llevan a cabo en el ser humano.
Revista - Divulgación de Ciencia y Educación
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La biopelícula de los probióticos
La biopelícula es una estructura de resistencia
bacteriana, conformada por una capa de bacterias
y una mezcla de polisacáridos (azúcares) que les
permite adherirse a varias superficies, y con ello
aumentar su supervivencia en ambientes hostiles.
Algunos de los ejemplos más comunes de
biopelícula son el sarro que se forma en los dientes
o el que se forma dentro de tuberías viejas. Esta
característica es importante en las bacterias
probióticas porque les permite fijarse al intestino
del ser humano y de esta forma mantener una
población fija. Una de las funciones de los
probióticos de la microbiota intestinal, es evitar
que bacterias patógenas como Escherichia coli
O157:H7, Salmonella enterica o Listeria
monocytogenes entren en contacto con la mucosa,
actuando como una barrera física que sirve como
el primer mecanismo de defensa. Algunos ejemplos
de probióticos que evitan el establecimiento de
bacterias patógenas son Lactobacillus plantarum,
Lactobacillus rhamnosus, Lactobacillus reuteri y
Bifidobacterium longum.
Competencia bacteriana
Los probióticos que son parte de la microbiota del
intestino tienen una función muy importante para
proteger al cuerpo de la infección por otras
bacterias patógenas. Entre las formas que poseen
estos microorganismos, se encuentra la
producción de bacteriocinas, que son pequeños
compuestos que eliminan bacterias. Algunos
ejemplos de ello son la gaserina A de Lactobacillus
sp., o la bifidocina B producida por Bifidobacterium
sp. Las adhesinas bacterianas son estructuras
presentes en la superficie de las bacterias, cuya
función es adherirse a las superficies para
establecer un nicho de colonización. De esta forma
los probióticos compiten contra bacterias
patógenas utilizando sus adhesinas y
adhiriéndose a la superficie intestinal, limitando
los espacios de contacto por parte de los
patógenos. Los mecanismos de defensa por parte
de los probióticos son actualmente estudiados y
cada vez mayormente comprendidos.
Regulación en el sistema inmune
La relación entre el sistema inmune y los
probióticos de la microbiota por años ha sido
estudiada y cada vez se obtiene nuevo
conocimiento sobre la importancia de esta
interacción. El sistema inmune es el elemento de los
organismos superiores, que se encarga de
defenderse de agentes externos eliminando las
posibles amenazas que entren a nuestro cuerpo.
Los efectos de los probióticos en el sistema inmune
se han observado en procesos tanto de la
inmunidad mediada por células, como de la
inmunidad humoral basada en moléculas. En este
sentido, estudios han mostrado que la presencia de
especies de Lactobacillus sp. y Bifidobacterium sp.
pueden incrementar el número de células T CD4+
,
que son responsables de dirigir la respuesta
inmune para la eliminación de bacterias
patógenas, pero también de disminuir procesos
inflamatorios mediante un mecanismo llamado
regulación inmune. Así mismo, estas bacterias se
han asociado con un incremento en la actividad de
los macrófagos, células de defensa capaces de
eliminar agentes extraños en un proceso llamado
fagocitosis.
Funciones protectoras de los probióticos en la
microbiota intestinal. Cortesía de García-González
G.
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Adicionalmente, los probióticos también pueden
estimular a las células responsables de producir
anticuerpos en el intestino, lo cual hace que se
mantenga un ambiente protector. De igual manera,
otro mecanismo de inmunidad humoral en el que
los probióticos tienen un papel importante, es
disminuir la inflamación mediante la estimulación
para producir citocinas como la interleucina 10 (IL-
10; proteína producida por células del sistema
inmunológico con propiedades antiinflamatorias),
como se observó en un modelo de colitis hecho en
ratones, en el cual se administró a Bifidobacterium
sp.
Conclusión
Las bacterias probióticas tienen un papel
fundamental en el organismo por sus capacidades
de regulación del sistema inmunológico o su papel
protector contra bacterias patógenas. Estudios
recientes han descrito cómo la alteración del
equilibrio de la microbiota en el intestino, e
inclusive en otros órganos, puede estar
relacionada con la aparición de ciertas
enfermedades o al menos el incremento en la
probabilidad de padecerlas. De esta manera,
conocer cómo las bacterias probióticas participan
en el cuerpo humano, es algo que continúa
sorprendiendo.
Palabras clave: probióticos; microbiota; biopelícula;
competencia bacteriana; sistema inmune.
1 Gerardo García-González: Doctor y maestro en
Ciencias en Microbiología médica, por la Facultad
de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo
León. Profesor- Investigador y responsable del
Laboratorio de Bacteriología en el CRCEI, del
Departamento de Microbiología de la Facultad de
Medicina de la UANL.
Contacto: gerardo.garciagnzl@uanl.edu.mx
2 Bernardo Martínez De León: Estudiante de la
licenciatura de Médico Cirujano y Partero en la
Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma
de Nuevo León.
Contacto: bernardo.martinezdln@uanl.edu.mx
3 Gloria M. González-González: Doctora y maestra
en Ciencias en Microbiología médica, por la
Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Jefe y Profesor- Investigador en el
Departamento de Microbiología de la Facultad de
Medicina de la UANL.
Contacto: gloria.gonzalezgn@uanl.edu.mx
Lecturas recomendadas
Bodke, H., Jogdand, S., Bodke, H., Jogdand, S. D.
(2022). Role of probiotics in human health.
Cureus,14(11). https://doi.org/10.7759/cureus.31313
Hou, K., Wu, Z.-X., Chen, X.-Y., Wang, J.-Q., Zhang, D.,
Xiao, C., Zhu, D., Koya, J. B., Wei, L., Li, J., Chen, Z.-S.
(2022). Microbiota in health and diseases. Signal
Transduction and Targeted Therapy, 7(1).
https://doi.org/10.1038/s41392-022-00974-4
Ogunrinola, G. A., Oyewale, J. O., Oshamika, O. O.,
Olasehinde, G. I. (2020). The human microbiome
and its impacts on health. International Journal of
Microbiology, 2020(8045646).
https://doi.org/10.1155/2020/8045646
Shi, L. H., Balakrishnan, K., Thiagarajah, K., Mohd
Ismail, N. I., Yin, O. S. (2016). Beneficial properties of
probiotics. Tropical Life Sciences Research, 27(2).
https://doi.org/10.21315/tlsr2016.27.2.6
Recibido: febrero 23 de 2024
Aceptado: abril 14 de 2024
Publicado: mayo 10 de 2024

La nobleza de las bacterias probióticas

  • 1.
    Revista - Divulgaciónde Ciencia y Educación Enero – Abril 2024, Vol. 2, No. 1 23 La nobleza de las bacterias probióticas Gerardo García-González,1 Bernardo Martínez-De León,2 Gloria M. González-González 3 El origen de los probióticos El término probiótico fue empleado por primera vez por Lilly y Stillwell en 1965, refiriéndose a cualquier sustancia u organismos que pudiese beneficiar y mantener el equilibrio intestinal en un animal. Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS), define a los probióticos como microorganismos vivos que, en cantidad suficiente, aportan un beneficio a la salud del cuerpo humano. Algunos probióticos son parte de la microbiota intestinal, la cual se define como el conjunto de microorganismos que viven en nuestro sistema digestivo (boca, estómago, intestinos), sin embargo, es importante mencionar que en otros sitios como la piel también habitan microorganismos benéficos. En forma contraria, las bacterias patógenas, son aquellas que causan daño y enferman al cuerpo, en lo que conocemos como infección bacteriana. La importancia de los probióticos ha quedado demostrada en diferentes estudios a nivel mundial, por la relevancia que cobran en diferentes procesos biológicos importantes en el ser humano. Probióticos y sus aplicaciones Los probióticos son bacterias que han estado en contacto con el ser humano desde siempre. Desde el nacimiento, los bebés son colonizados con bacterias en su piel, boca, intestinos, y todo aquello que está en contacto con el exterior, y a lo largo de su vida estas poblaciones de bacterias pueden ir cambiando en función de la dieta, los hábitos de higiene, el hacer ejercicio, o el estado de salud que presentemos. Una fuente importante de probióticos que nos ayudan a mantener bajo control nuestra microbiota intestinal, es el consumo de alimentos fermentados como el yogurt o el kéfir (producto lácteo fermentado similar al yogurt), que debido a su proceso de elaboración, contienen una variedad y cantidad importante de bacterias benéficas, como son Lactobacillus spp., Bifidobacterium spp., Bacillus, spp. y Escherichia coli. Imágenes microscópicas de los probióticos Lactobacillus sp. y Bifidobacterium sp. Cortesía de García-González G. Los probióticos tienen una importante función en el cuerpo humano, la cual se simplifica en “mantener todo en orden”, incluyendo funciones como mantener la integridad de la mucosa intestinal, evitar la colonización de bacterias patógenas y contrarrestar la inflamación. Actualmente el estudio de las bacterias ha permitido entender cuál es la relación de la microbiota intestinal, con la diabetes, enfermedades autoinmunes, asma, el Parkinson y el Alzheimer o el cáncer. Es importante mencionar que las bacterias probióticas no siempre están en su mejor momento. Estas, al ser bacterias son igualmente susceptibles al tratamiento de los antibióticos que se utilizan para eliminar bacterias patógenas. Cuando existe una eliminación de bacterias benéficas, se crea un desequilibrio bacteriano en la microbiota llamado disbiosis. Por tal motivo, es importante que durante un tratamiento de antibióticos también se consuman probióticos para restaurar la composición de la microbiota y aminorar el daño disbiótico. La participación que tienen los probióticos en el ser humano es muy amplia, sin embargo, es relativamente reciente el saber qué mecanismos de acción llevan a cabo en el ser humano.
  • 2.
    Revista - Divulgaciónde Ciencia y Educación Enero – Abril 2024, Vol. 2, No. 1 24 La biopelícula de los probióticos La biopelícula es una estructura de resistencia bacteriana, conformada por una capa de bacterias y una mezcla de polisacáridos (azúcares) que les permite adherirse a varias superficies, y con ello aumentar su supervivencia en ambientes hostiles. Algunos de los ejemplos más comunes de biopelícula son el sarro que se forma en los dientes o el que se forma dentro de tuberías viejas. Esta característica es importante en las bacterias probióticas porque les permite fijarse al intestino del ser humano y de esta forma mantener una población fija. Una de las funciones de los probióticos de la microbiota intestinal, es evitar que bacterias patógenas como Escherichia coli O157:H7, Salmonella enterica o Listeria monocytogenes entren en contacto con la mucosa, actuando como una barrera física que sirve como el primer mecanismo de defensa. Algunos ejemplos de probióticos que evitan el establecimiento de bacterias patógenas son Lactobacillus plantarum, Lactobacillus rhamnosus, Lactobacillus reuteri y Bifidobacterium longum. Competencia bacteriana Los probióticos que son parte de la microbiota del intestino tienen una función muy importante para proteger al cuerpo de la infección por otras bacterias patógenas. Entre las formas que poseen estos microorganismos, se encuentra la producción de bacteriocinas, que son pequeños compuestos que eliminan bacterias. Algunos ejemplos de ello son la gaserina A de Lactobacillus sp., o la bifidocina B producida por Bifidobacterium sp. Las adhesinas bacterianas son estructuras presentes en la superficie de las bacterias, cuya función es adherirse a las superficies para establecer un nicho de colonización. De esta forma los probióticos compiten contra bacterias patógenas utilizando sus adhesinas y adhiriéndose a la superficie intestinal, limitando los espacios de contacto por parte de los patógenos. Los mecanismos de defensa por parte de los probióticos son actualmente estudiados y cada vez mayormente comprendidos. Regulación en el sistema inmune La relación entre el sistema inmune y los probióticos de la microbiota por años ha sido estudiada y cada vez se obtiene nuevo conocimiento sobre la importancia de esta interacción. El sistema inmune es el elemento de los organismos superiores, que se encarga de defenderse de agentes externos eliminando las posibles amenazas que entren a nuestro cuerpo. Los efectos de los probióticos en el sistema inmune se han observado en procesos tanto de la inmunidad mediada por células, como de la inmunidad humoral basada en moléculas. En este sentido, estudios han mostrado que la presencia de especies de Lactobacillus sp. y Bifidobacterium sp. pueden incrementar el número de células T CD4+ , que son responsables de dirigir la respuesta inmune para la eliminación de bacterias patógenas, pero también de disminuir procesos inflamatorios mediante un mecanismo llamado regulación inmune. Así mismo, estas bacterias se han asociado con un incremento en la actividad de los macrófagos, células de defensa capaces de eliminar agentes extraños en un proceso llamado fagocitosis. Funciones protectoras de los probióticos en la microbiota intestinal. Cortesía de García-González G.
  • 3.
    Revista - Divulgaciónde Ciencia y Educación Enero – Abril 2024, Vol. 2, No. 1 25 Adicionalmente, los probióticos también pueden estimular a las células responsables de producir anticuerpos en el intestino, lo cual hace que se mantenga un ambiente protector. De igual manera, otro mecanismo de inmunidad humoral en el que los probióticos tienen un papel importante, es disminuir la inflamación mediante la estimulación para producir citocinas como la interleucina 10 (IL- 10; proteína producida por células del sistema inmunológico con propiedades antiinflamatorias), como se observó en un modelo de colitis hecho en ratones, en el cual se administró a Bifidobacterium sp. Conclusión Las bacterias probióticas tienen un papel fundamental en el organismo por sus capacidades de regulación del sistema inmunológico o su papel protector contra bacterias patógenas. Estudios recientes han descrito cómo la alteración del equilibrio de la microbiota en el intestino, e inclusive en otros órganos, puede estar relacionada con la aparición de ciertas enfermedades o al menos el incremento en la probabilidad de padecerlas. De esta manera, conocer cómo las bacterias probióticas participan en el cuerpo humano, es algo que continúa sorprendiendo. Palabras clave: probióticos; microbiota; biopelícula; competencia bacteriana; sistema inmune. 1 Gerardo García-González: Doctor y maestro en Ciencias en Microbiología médica, por la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Profesor- Investigador y responsable del Laboratorio de Bacteriología en el CRCEI, del Departamento de Microbiología de la Facultad de Medicina de la UANL. Contacto: gerardo.garciagnzl@uanl.edu.mx 2 Bernardo Martínez De León: Estudiante de la licenciatura de Médico Cirujano y Partero en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Contacto: bernardo.martinezdln@uanl.edu.mx 3 Gloria M. González-González: Doctora y maestra en Ciencias en Microbiología médica, por la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Jefe y Profesor- Investigador en el Departamento de Microbiología de la Facultad de Medicina de la UANL. Contacto: gloria.gonzalezgn@uanl.edu.mx Lecturas recomendadas Bodke, H., Jogdand, S., Bodke, H., Jogdand, S. D. (2022). Role of probiotics in human health. Cureus,14(11). https://doi.org/10.7759/cureus.31313 Hou, K., Wu, Z.-X., Chen, X.-Y., Wang, J.-Q., Zhang, D., Xiao, C., Zhu, D., Koya, J. B., Wei, L., Li, J., Chen, Z.-S. (2022). Microbiota in health and diseases. Signal Transduction and Targeted Therapy, 7(1). https://doi.org/10.1038/s41392-022-00974-4 Ogunrinola, G. A., Oyewale, J. O., Oshamika, O. O., Olasehinde, G. I. (2020). The human microbiome and its impacts on health. International Journal of Microbiology, 2020(8045646). https://doi.org/10.1155/2020/8045646 Shi, L. H., Balakrishnan, K., Thiagarajah, K., Mohd Ismail, N. I., Yin, O. S. (2016). Beneficial properties of probiotics. Tropical Life Sciences Research, 27(2). https://doi.org/10.21315/tlsr2016.27.2.6 Recibido: febrero 23 de 2024 Aceptado: abril 14 de 2024 Publicado: mayo 10 de 2024