La teoría educativa progresista promovía la reforma educacional considerando que era necesario ofrecer una alternativa a la educación tradicional. Se vio influenciada por cambios sociales, políticos y culturales del siglo XX que contribuyeron al fin del régimen zarista y el ascenso de los bolcheviques en Rusia. Posteriormente surgieron teorías como el perennialismo y esencialismo que se oponían a los cambios planteados por los progresistas y buscaban mantener el orden establecido a través de un retorno a las tradiciones