La meditación mindfulness tiene sus orígenes en el budismo y se utiliza en psicología y medicina para tratar problemas como la depresión y la ansiedad. Practicar mindfulness ayuda a desarrollar tranquilidad y comprensión al entrenar la mente para estar presente en lugar de funcionar en piloto automático. Esto genera beneficios como una mejor regulación emocional, reducción del estrés, y un aumento en la materia gris en áreas clave del cerebro.