El modelo pedagógico socio-crítico se basa en los principios de la Escuela de Frankfurt y busca generar una conciencia crítica en los estudiantes a través del diálogo y la reflexión sobre sus propias experiencias. Se inspira en filósofos como Sócrates, Paulo Freire, Jürgen Habermas y Antón Makárenko, quienes promovieron la autonomía del individuo, la transformación social y la educación centrada en el estudiante y el trabajo cooperativo.