Este documento resume las posibles reacciones adversas en donantes de sangre. Las reacciones son generalmente transitorias y los donantes se recuperan siempre, aunque rara vez puede haber un daño permanente. Las reacciones más comunes son contusiones, hematomas, fatiga e reacciones vasovagales. Estas reacciones se clasifican como locales o generalizadas y su prevalencia varía entre el 11-36% dependiendo del estudio.