La administración consiste en coordinar las actividades de trabajo de manera eficiente y eficaz para alcanzar los objetivos de una organización. Implica planificar, organizar, dirigir y controlar el trabajo de manera que se usen los recursos de forma óptima. A lo largo de la historia se han desarrollado diversos conceptos y principios para lograr una buena administración, como la división del trabajo, la jerarquía y la especialización.