El documento define la inteligencia como la capacidad de adquirir conocimiento y utilizarlo en situaciones nuevas. Explica que existen dos enfoques para estudiar la inteligencia: el enfoque psicométrico, que se centra en medirla cuantitativamente, y el enfoque estructuralista, que estudia los procesos cognitivos. También describe factores que influyen en la inteligencia como la herencia y el ambiente, y trastornos como el retardo mental de diferentes grados.