La cardiopatía isquémica se produce por una disminución del aporte de oxígeno al corazón. Es la principal causa de mortalidad en países desarrollados y afecta más a hombres que a mujeres. Se debe principalmente a la aterosclerosis de las arterias coronarias. El tratamiento incluye la corrección de factores de riesgo, medicamentos como nitratos y bloqueadores beta, y en ocasiones procedimientos invasivos como angioplastia o puentes coronarios.