La sepsis y sus agravamientos como la sepsis grave y el shock séptico son la primera causa mundial de muerte en las unidades de cuidados intensivos no cardiológicas. La sepsis se define como infección más SIRS, la sepsis grave como sepsis más disfunción de órgano, y el shock séptico como hipotensión más anormalidades por hipoperfusión. El tratamiento incluye soporte vital, fluidoterapia, fármacos vasoactivos e inotrópicos, y antibióticos de manera paralela a la reanimación.