La higiene postural se refiere a un conjunto de normas para mantener la correcta posición del cuerpo y evitar alteraciones posturales como escoliosis o hiperlordosis, que pueden derivarse de hábitos negativos y desequilibrios musculares. Se aborda a través de valoración postural, tratamiento que incluye flexibilización, concienciación corporal, y fortalecimiento muscular, así como educación postural para prevenir problemas. Las normas básicas incluyen mantener las curvas fisiológicas del cuerpo y adoptar posturas adecuadas durante actividades cotidianas.