La Norma ISO 9001 establece los requisitos para un sistema de gestión de calidad efectivo. Se basa en ocho principios clave como la orientación al cliente, el liderazgo, la mejora continua y el enfoque basado en procesos. La norma promueve la adopción de un enfoque centrado en los procesos para aumentar la satisfacción del cliente mediante el cumplimiento de sus requisitos.