Las causas más comunes de obstrucción del intestino delgado incluyen adherencias postquirúrgicas, hernias y tumores. Los síntomas varían dependiendo de la ubicación de la obstrucción, pero incluyen dolor abdominal, vómitos y distensión. El diagnóstico se basa en la historia clínica, exploración física y estudios como radiografías, endoscopias y tomografías computarizadas. El tratamiento puede incluir medidas generales, cirugía u otros procedimientos para aliviar la obstrucción.