El documento analiza la importancia de las tecnologías digitales en la educación superior, destacando que el 98% de los estudiantes universitarios utilizan dispositivos digitales y que la mayoría depende de ellos para estudiar. Se discuten los problemas de calidad en el aprendizaje y las limitaciones en la incorporación efectiva de Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en el aula. Además, se identifican necesidades educativas como mantener el ritmo de clase y asegurar la igualdad de oportunidades para todos los estudiantes.