La psoriasis es una enfermedad cutánea inflamatoria crónica caracterizada por la rápida división de las células de la piel, lo que provoca escamas o placas abundantes. Aunque parece haber una predisposición genética, no se conoce la causa exacta. El estrés y los traumatismos pueden empeorarla. El tratamiento busca reducir la velocidad de renovación de las células de la piel y resolver las lesiones a través de baños, medicamentos tópicos y sistémicos.