El absceso hepático puede ser causado por bacterias, amebiasis u otros agentes infecciosos. Los síntomas incluyen fiebre, dolor abdominal y elevación de enzimas hepáticas. La tomografía computarizada y la resonancia magnética son útiles para el diagnóstico. El tratamiento consiste en antibióticos, drenaje percutáneo o quirúrgico del absceso.