El documento describe alteraciones del cuello y glándulas salivales. Principalmente se observan alteraciones congénitas o inflamatorias benignas como quistes branquiales o adenopatías reactivas. En adultos mayores de 40 años, toda masa palpable debe sospecharse como neoplasia maligna hasta que se demuestre lo contrario, como carcinoma de células escamosas. El documento también describe exámenes para evaluar crecimiento de la glándula tiroides y adenopatías.