La escuela surgió como producto de la modernidad en los siglos XVIII y XIX, cuando se produjeron cambios políticos, económicos y sociales como la revolución industrial y el surgimiento del capitalismo. La escuela se consolidó como forma educativa dominante porque pudo hacerse cargo de la definición moderna de educación a través de mecanismos como un currículo uniforme, la evaluación estandarizada y la generación de una oferta educativa específica.