La atresia esofágica ocurre cuando existe una interrupción en la continuidad del esófago, lo que causa dificultad para tragar y riesgo de aspiración. Esto puede causar tos, disnea y salivación excesiva. El diagnóstico incluye dificultad para pasar una sonda nasogástrica y la presencia de aire en el estómago. Se requiere tratamiento para mejorar la deglución y prevenir complicaciones respiratorias.