La rabia es una zoonosis causada por un virus del género lyssavirus, transmitido principalmente por mordeduras de mamíferos infectados, especialmente perros. La enfermedad provoca graves síntomas neurológicos y tiene una alta tasa de mortalidad, con más de 50,000 muertes anuales a nivel mundial. La prevención incluye la vacunación de animales, atención a personas agredidas y vigilancia epidemiológica, logrando una disminución del 90% en casos humanos en las últimas dos décadas en las Américas.