El documento propone recomendaciones para la gestión educativa en instituciones de educación superior, destacando la importancia de la planeación integral y la participación de diversas partes interesadas en el proceso. Se sugiere establecer responsabilidades claras, mejorar la evaluación de programas y empleados, y desarrollar indicadores de aprendizaje para asegurar la calidad educativa. Además, se enfatiza la necesidad de abordar cuestiones de seguridad y mantenimiento para optimizar el funcionamiento institucional.